¿Quién puede resistirse a esa bandeja humeante de albóndigas de pollo? El aroma casero, la textura tierna y ese toque dorado por fuera hacen que este clásico gane un lugar en la mesa de cualquier familia argentina, sobre todo cuando se busca algo práctico y sabroso. Una receta imperdible, rápida y fácil.
Receta imperdible de albóndigas de pollo, rápida y fácil
Un truco sencillo para resolver almuerzos con un plato suculento que chicos y grandes disfrutan por igual. El paso a paso de una receta imperdible.
Las albóndigas de pollo suelen aparecer en los almuerzos de semana, perfectas para aprovechar restos de pollo o como alternativa más liviana a las tradicionales de carne. Se pueden servir con arroz, una salsa sencilla o incluso en sándwiches, y son un comodín tanto para grandes como para chicos.
Receta de albóndigas de pollo
Las albóndigas de pollo son bolitas hechas con carne de pollo picada, mezcladas con condimentos y pan rallado, que se doran en sartén y se pueden terminar en salsa o al horno. En esta versión exprés, la preparación es simple y requiere pocos ingredientes.
Ingredientes
Plato blanco con cinco albóndigas de pollo doradas y perejil picado sobre una mesa de madera clara. Al fondo, un bol con salsa de tomate y queso.
Esta receta de albóndigas de pollo requiere tan solo 35 minutos entre preparación y cocción, facilitando el menú del día a día (Imagen Ilustrativa Infobae)
500 gr de pechuga de pollo picada o molida
1 huevo
1 diente de ajo picado
2 cucharadas de perejil fresco, picado
3 cucharadas de pan rallado
2 cucharadas de queso rallado
Sal y pimienta a gusto
Aceite de girasol, cantidad necesaria
Cómo hacer albóndigas de pollo, paso a paso
Colocar la carne de pollo picada en un bol grande.
Agregar el huevo, el ajo picado, el perejil, el queso rallado, la sal y la pimienta.
Añadir el pan rallado y mezclar bien hasta obtener una masa homogénea que no se pegue a las manos (si es necesario, agregar un poco más de pan rallado).
Formar bolitas del tamaño de una nuez.
Calentar una sartén con un fondo de aceite y dorar las albóndigas en tandas, girándolas para que se cocinen parejas.
Cuando estén doradas, bajar el fuego y tapar la sartén para que terminen de cocinarse por dentro (unos 10 minutos más).
Consejo: No sobrecargar la sartén y controlar que el aceite esté caliente, pero no humeante, para evitar que se quemen por fuera y queden crudas por dentro.
Servir calientes, solas, con salsa o acompañadas de arroz blanco.