Buenos Aires, 13 de mayo.- Mirtha Legrand tuvo otro almuerzo de llanto y confesiones. El lunes fue el turno de Aníbal Pachano y hoy el de Nazarena Vélez.

La rubia se sentó en la mesa de la Chiqui para contar su dolor por la muerte de su hermana Jazmín. "Siento que nunca más voy a ser feliz", afirmó entre lágirmas, totalmente compungida.

"Voy a tener momentos y voy a luchar por la felicidad de mis hijos. Pero me resulta muy difícil conectarme con la vida", reconoció.

En medio de su congoja, la Legrand le dio un consejo: "Recordá a tus seres queridos con una sonrisa".

Consultada sobre qué haría si se cruza con el chico que conducía el auto donde viajaba su hermana, Nazarena reflexionó: "Uno por dentro tiene un montón de sensaciones. Creo que si me encuentro con ese chico sería muy injusta porque seguramente no lo hizo a propósito".