Tras sortear rumores de embarazo luego de que una dudosa selfie la retratara más “pechugona” y con cierta “pancita”, Jennifer Lopez terminó de callar los rumores mostrándose casual rumbo al gimnasio donde entrena en Nueva York.

 

A la popular estrella de la canción se la vio con un look... ¡descontracturadísimo! A saber: calzas ajustadas ¿que dejaban ver un poco más alla?; remera blanca anudada a la espalda, que permitía ver su soutien deportivo, zapatillas propias para running y buzito en la mano.

 

El outfit sin make up captado por los paparazzis se completaba con lentes de sol y cabello recogido. Además, Jennifer se mostró caminando por la populosa city con su celular en mano y vaso con pajita (¡no muy cómodo para llevar a cuestas!).

 

¿El dato? No hay señales de un vientre que pueda afirmar el runrún de un embarazo. Y a pesar de lo “polémico” de su indumentaria, ella sabe cómo lucir diosa siempre.