El dolor en el cuello y la tensión en los hombros son comunes actualmente, sobre todo para aquellos que pasan mucho tiempo frente a la computadora o sentados. El hecho de llevar a cabo tareas que demandan inclinar el cuello hacia adelante por un tiempo prolongado genera un aumento de presión en las vértebras cervicales y eso provoca el dolor. Por eso es importante saber sentarse y tener una silla adecuada.

 

Cómo conseguir una buena postura

 

Lo primero que se debe tener en cuenta es que la columna se mantiene saludable cuando conserva sus curvas naturales. Si nos sentamos derrumbados hacia adelante y con la cola en el borde de la silla, ponemos en máxima tensión toda la columna, pero principalmente la zona donde empieza el cuello y la baja de la espalda. Si mantenemos esta posición durante un tiempo prolongado el dolor aparecerá lentamente. En un principio, con sólo cambiar de posición y aliviar esa tensión el dolor se irá rápidamente.

 

Otros consejos

 

Conseguir la mejor silla posible: firme y el respaldo debe estar recto con respecto al asiento, tratando de evitar las sillas reclinables o muy blandas.

 

La silla debe tener apoya brazos para evitar hacer fuerza con los hombros y mantener el cuello relajado cuando usemos la computadora.

 

La silla debe tener una altura adecuada que nos permita mantener los pies apoyados en el suelo y deje el escritorio a la altura del ombligo aproximadamente.

 

Es ideal colocar un apoyo en la parte baja de la espalda. Puede ser un almohadón o una toalla enrollada que sea suficientemente firme para no aplastarlo al sentarse.

 

El monitor debe estar colocado delante nuestro, no a los costados, y a la altura de los ojos.

 

Debemos estar conscientes de la postura todo el tiempo y autocorregirnos.

 

Seguir estos consejos va a ayudarnos mucho pero, aun cuando estemos bien sentados, debemos cambiar de posición aproximadamente una vez por hora. Basta con solo pararnos y girar el cuello hacia ambos lados lentamente mientras tomamos aire y exhalamos. Podemos llevar la oreja hacia el hombro derecho mientras tomamos aire y exhalamos, y así sostenemos la posición por algunos segundos y repetimos el mismo movimiento hacia el lado izquierdo.

 

También conviene:

 

Evitar los mensajes de textos muy largos y reemplazarlos por los mensajes de voz.

 

Estirar los músculos de los dedos y manos luego de estar escribiendo por largo rato en la computadora.

 

Realizar actividad física de bajo impacto para evitar dañar nuestra columna.

 

Descansar al menos ocho horas diarias para reparar nuestros músculos.