El dolor de espalda es uno de los problemas más habituales en la sociedad occidental. Mal descanso, trabajo en malas posturas, no saber sentarnos bien, recostarnos en el sofá en una posición inadecuada, el estrés, el teléfono móvil… todo incide en una parte fundamental de nuestra anatomía condicionando hasta nuestra vida habitual.

 

La zona lumbar, la más afectada

 

- Más del 75% de los dolores de espalda se localiza en la zona lumbar.

 

- La zona superior de la columna (la región cervical) es la segunda más afectada por el dolor: el 25 % de los dolores de espalda empiezan en la región cervical.

 

Causas del dolor de espalda: el factor psicológico

 

Puede que tengas un dolor cronificado por una enfermedad, un accidente, pero hay un factor muy importante, y es el psicológico, o factor emocional que pueden acabar en dolor de espalda. Esto es frecuente porque la tensión excesiva y otros desórdenes anímicos se reflejen en esta parte del cuerpo. Incluso puede haber un origen multifactorial que se alíe en la aparición del dolor de espalda.

 

Es muy frecuente que ante situaciones de estrés, el cuerpo reaccione. Hay una parte del sistema nervioso que hace de puente entre la mente y el cuerpo. El miedo o las situaciones de estrés aumentan la frecuencia de los latidos y la circulación sanguínea. Cuando la sobrecarga causada por el estrés dura demasiado tiempo, se pueden dar trastornos psicosomáticos. Si estos trastornos causan dolor, este dolor desencadenará una situación de estrés y se creará así un círculo vicioso.

 

Tratamiento del dolor de espalda

 

Aunque el dolor de espalda suele ser reflejo de malos hábitos, estrés, preocupaciones, nunca está de más realizar un protocolo de actuación para no enmascarar enfermedades u otros problemas.

 

- Si el dolor es puntual, aplica calor.

 

- Medicamentos como analgésicos serán de gran ayuda si el dolor es moderado.

 

- La acupuntura te ayudará a liberar los puntos de tensión.

 

- Masajes de fisioterapia serán fundamental para descontracturar.

 

- Aprender a relajarte y hacer deporte serán dos hábitos fundamentales para evitar la repetición del dolor.

 

- Si fuera necesario, tu médico te mandará cirugía en los casos más graves.