Dolor de cabeza, náuseas, sensibilidad a la luz y al sonido, malestar general son algunos de los síntomas que sufre cualquier persona por la ingesta de alcohol. En la juventud, estos efectos del exceso a la hora de tomar parecen desaparecer en unas horas pero, con el paso de los años, cada vez se sufre más la llamada "resaca". Y hay una explicación científica de por qué sucede.

 

 

El metabolismo del alcohol es un proceso de dos pasos en el hígado, en donde las enzimas lo transforman en un compuesto llamado acetaldehído. "Esta toxina es probablemente la responsable de la razón por varias de las horribles sensaciones que trae aparejada una resaca", explicó la doctora Rachel Vreeman, profesora de la Facultad de Medicina de la Universidad de Indiana, en Estados Unidos.

 

Y esto ocurre porque el acetaldehído es muy tóxico, entre 10 y 30 veces más que el mismo alcohol. Luego de ese proceso, las enzimas transforman esta sustancia en otra no tóxica llamada acetato. No hay demasiados estudios sobre cómo la diferencia de edad afecta este proceso y la eficiencia del cuerpo humano para deconstruir el alcohol, pero un toxicólogo de Corea del Sur llamado Young Chul Kim ha realizado varias investigaciones y tiene sus teorías.

 

"Varios factores parecen empeorar la resaca con la edad", afirmó. "Uno es que la capacidad del hígado para hacerle frente a la toxicidad del acetaldehído disminuye con los años. Nuestra información indica que, cuanto más viejos somos, la capacidad de generación del glutatión disminuye, por lo que las células del organismo no se recuperan o reparan lo suficientemente rápido".

 

Otra de las razones es la grasa corporal. El cambio en el tamaño del cuerpo con los años, ya sea porque uno engorda o adelgaza, puede empeorar una resaca: "Cuando aumenta el peso corporal, el nivel de alcohol en sangre disminuye, debido a su amplia distribución en la masa y grasa corporal, lo que lleva a que uno tome de más sin darse cuenta. En cambio, cuando se adelgaza, hay una mayor intoxicación debido a la distribución limitada en el cuerpo luego de una igual ingesta de alcohol".

 

Además, la gente más grande suele tomar medicaciones de algún tipo, por lo que estas drogas en el cuerpo pueden llegar a interferir con el metabolismo del alcohol, según asegura el experto. Es por eso que recomienda ser conscientes de los propios límites y beber en moderación.

 

Fuente: Infobae