En cuanto al origen, Andersson resalta que no tiene nada que ver con una contractura, como muchas veces se piensa, mas bien “esta dolencia dependerá de la dilatación de las arterias de nuestra cabeza”. En esta línea, desde la OMS informan que está causada por la activación de un mecanismo encefálico que conduce a la liberación de sustancias inflamatorias que generan dolor alrededor de los nervios y vasos sanguíneos de la cabeza.
Pero este proceso no se desencadena porque sí, tampoco es igual en todas las personas. Los expertos consultados coinciden en que no existe un único factor de riesgo universal, sino que se podría tratar de múltiples desencadenantes.
En palabras de Andersson, la genética ocupa un rol clave. Entonces, si un pariente sufre migrañas, mayor será la predisposición de tenerla: “El 80% de los pacientes, tiene antecedentes familiares con estos cuadros”.
Por su parte, Yael Hasbani, Health Coach certificada en Salud y Nutrición Holística, relaciona a las causas con el estilo de vida: “Son muchos los factores de riesgo que se ponen en juego y que pueden provocar este dolor”, dice. Entre ellos menciona el mal descanso, la falta de actividad física, tener altos niveles de ansiedad, depresión y estrés y por sobre todo, destaca la alimentación.
Los 10 alimentos que causan migrañas
La alimentación juega un rol clave: es esencial para el correcto funcionamiento del cerebro. Así, Julio Bragagnolo, jefe de Nutrición y Diabetes del Hospital Ramos Mejía, cuenta que no se le puede echar la culpa a un alimento en particular, sino que se habla de una serie de productos considerados dañinos para sus células y tejidos. De acuerdo al especialista, esta lista la encabezan los de carácter ultraprocesado e industrializados debido a sus componentes químicos y aditivos.
Frente a este escenario, Hasbani suma que los alimentos con altos índices de azúcar y cafeína también son entendidos como un factor de riesgo ya que, “su abstinencia puede generar fuertes dolores de cabeza como consecuencia de la ansiedad que se genera por querer ingerirlos”, explica la Health Coach.
Al respecto, Bragagnolo brinda una estrategia llamada “diario de migrañas” para calcular la frecuencia de las jaquecas en relación a lo que se comió. Para ello sugiere llevar un registro de la hora en que arrancaron y lo que se consumió previamente. Así, “se podrá tener un indicio de lo que nos hace mal”, aclara. De cara a este método, la American Migrain Foundation, revela un dato clave: los alimentos suelen desencadenar las migrañas entre 12 y 24 horas después de haber comido.
LOS ALIMENTOS QUE LA PREDISPONEN
*Queso
Los que son maduros presentan altos niveles de sodio y grasas, que disparan el dolor de cabeza ya que generan inflamación. A su vez, otros lácteos como la leche y el helado también generan jaquecas dada sus elevadas dosis de azúcar.
*Chocolate
El chocolate con leche posee altos índices de azúcar y grasas. Ambos componentes dañan el correcto funcionamiento del cerebro y generan ganas de comer más. Frente a esta necesidad, si el organismo no los ingiere, se dispara el dolor de cabeza para solventar esta carencia.
*Harina refinada
Este producto dispara la producción de dopamina, la hormona que genera relajación y la persona se vuelve dependiente de su consumo. Por ello, su falta genera ansiedad y por ende, dolor de cabeza.
*Café
Es estimulante, proactivo y afecta el sueño. Tomarlo de manera desmedida puede provocar el mal descanso, que sostenido en el tiempo, desencadena jaquecas.
*Gaseosas
Entre sus componentes se destacan la cafeína y el azúcar. Ambos estimulan la actividad del cerebro y pueden causar picos de glucemia, dañar algunas de sus funciones y provocar dolores de cabeza.
*Carnes rojas
Son alimentos que pueden provocar inflamación y como tal, afectan la microbiota intestinal. Al estar conectado de forma directa con el cerebro a través del nervio vago, este también se ve afectado.
*Alcohol
Tiene que ver con un hábito que a la larga, puede generar enfermedades crónicas. A su vez, tiene un efecto relajante, entonces como el cuerpo se acostumbra, lo necesita cada vez más. Cuando no lo tiene, la abstinencia genera ansiedad y en consecuencia, dolor de cabeza.
*Jarabe de maíz de alta fructuosa
Es un derivado del azúcar que se usa para fabricar distintos tipos de alimentos y que generan adicción en las personas. Consumir de manera regular productos con este ingrediente, aumenta el nivel de glucemia, lo que puede ocasionar dolor de cabeza.
*Glutamato monosódico
Es una sustancia que está presente en muchos productos procesados. Su función es realzar los sabores, pero en muchas personas desencadena dolor de cabeza intenso. Suele encontrarse en snacks y alimentos empaquetados como por ejemplo las galletitas.
Falta de agua
La jaqueca es una señal de mala hidratación. Esto se debe a que el cerebro manifiesta a través del dolor que necesita una dosis de agua potable.
¿Cómo se previene la migraña?
Hasbani expresa que la prevención se da cuando se modifican ciertos hábitos que afectan el cerebro. En este camino sugiere darle prioridad a las horas de sueño y que en lo posible, se descanse ocho horas por noche. También recomienda ejercitarse con frecuencia, evitar el consumo de tabaco y alcohol, e inclinarse por una alimentación integral basada en plantas.
En este sentido, desde la American Migraine Foundation, prevén que la mejor fórmula para combatir la migraña es a través de una dieta fresca y natural libre de procesos industrializados.
Consultada sobre cuáles son los alimentos recomendados, Hasbani destaca las legumbres: lentejas, porotos y garbanzos, como también todo tipo de frutas y verduras, con excepción de los cítricos; arroz integral, quinoa, trigo sarraceno, mijo y cebada.
Sucede que los productos naturales, presentan propiedades antiinflamatorias y antioxidantes, por lo tanto, “evitan el deterioro cognitivo y los picos de glucemia que generan intensos dolores de cabezas”, subraya la especialista. Además, la fibra y la proteína que aportan, regulan los niveles de azúcar en sangre.
En este camino, la hidratación también juega un rol clave: a base de agua potable. En términos de Bragagnolo, mantiene vitales las células del cerebro.
Si bien los posibles desencadenantes de las migrañas son comunes a todas las personas, lo cierto es que cada una reaccionará diferentes a los estímulos del exterior y a los hábitos que mantenga. Aunque si de algo hay certeza, es que se trata de una patología que se puede prevenir.
NOTA: LA NACIÓN