El cáncer de pulmón es una de las principales causas de muerte a nivel mundial. En la Argentina se estiman más de 12.000 casos al año y es el tercer tipo de cáncer más frecuente.

En las mujeres que tienen cáncer, el de mayor incidencia es el de mama y en segundo lugar el de pulmón (13%), debido a que hay más fumadoras. En los varones, la incidencia tiende a disminuir (12%), uno de los principales motivos es la disminución del hábito de fumar.

En este contexto, la detección y tratamiento temprano han demostrado una significativa mejoría en la sobrevida de los pacientes que padecen esta enfermedad. A pesar de ello, la mayoría de los casos se diagnostican en estadios avanzados y por este motivo resulta de suma importancia el desarrollo de adecuados programas de detección temprana.

Sobre este tema, el Hospital Universitario Austral y la Facultad de Ciencias Biomédicas de la Universidad Austral junto con el auspicio de una compañía farmacéutica, realizaron la Primera Jornada Interinstitucional en Tamizaje en Cáncer de Pulmón, cuyo objetivo fue conocer las características de la implementación de los programas de detección temprana en los diferentes centros del país, analizar casos internacionales y evaluar posibilidades de mejora.

El encuentro, contó además con el aval de la Asociación Argentina de Medicina Respiratoria, la Sociedad de Medicina Interna de Buenos Aires, la Asociación Argentina de Oncología Clínica y la presencia de neumonólogos, oncólogos, especialistas en imágenes y un invitado internacional, el Dr. Luis Seijo, especialista en Neumonología de la Clínica Universidad de Navarra de Madrid. El doctor Alejandro Videla, jefe del Servicio de Neumología del Hospital Universitario Austral y presidente de la Asociación Argentina de Medicina Respiratoria abrió el encuentro resaltando los datos epidemiológicos que confirman la importancia de este tema.

Entre los criterios acordados se destacan dos muy importantes:

  1. La edad.
  2. Si la persona es fumadora.

Una persona de entre 55 y 75 años, con antecedentes de tabaquismo (con un historial de tabaquismo de 30 paquetes por año, que fume en la actualidad o haya dejado de fumar en los últimos 15 años) debe someterse a detección temprana.

Cómo se diagnostica el cáncer de pulmón

En relación con el método de diagnóstico, se confirmó que el más efectivo es la tomografía computarizada de tórax de baja dosis (TCBD): en un grupo de personas que participó del programa de detección temprana se observó una reducción en la mortalidad por cáncer de pulmón del 20%.

Otros criterios acordados giraron en torno a los requisitos mínimos que deben cumplir las instituciones que desarrollan programas de detección temprana. Ellos son:

  • Contar con programas para dejar de fumar.
  • Tener equipos multidisciplinarios.
  • Plantear estrategias para seguimiento de los casos detectados .
  • Trabajar en el acceso a estas pruebas de detección temprana.

La doctora Iris Boyeras (M.N. 118.839), Médica Neumonóloga del Instituto de Oncología Ángel Roffo -y quién lideró la redacción de guías con criterios acordados, comentó que a pesar de la importancia del problema y la alta calidad de la evidencia disponible a favor de la detección temprana en países como Estados Unidos y algunos de Europa, las tasas de implementación de los programas de detección en todo el mundo son bajas. Por ejemplo, en Estados Unidos solo el 4.5 % de los adultos elegibles acceden a la detección.

En América Latina, aunque actualmente se reportan alrededor de 26 centros trabajando en programas de detección temprana en distintas etapas de desarrollo, desde México hasta Argentina, no se ha implementado ninguna política pública sobre detección temprana de cáncer de pulmón y hasta hoy, no se contaba con guías de recomendaciones locales sobre el tema.