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La sanjuanina que unió la criminología y danza para generar conciencia sobre el consentimiento en el baile

Valentina Más es licenciada en Criminología y también profesora de danza y bailarina. A partir de un video viral abrió el debate sobre los límites de las correcciones físicas en las clases. Su objetivo: informar, prevenir y generar herramientas para reconocer situaciones de riesgo.

Por Celeste Roco Navea 13 de octubre de 2026 - 06:48

Hace algunas semanas la ex bailarina de Teatro Colón y licenciada en psicología Aldana Vaulet compartió un video que se volvió viral entre usuarios vinculados a la danza. En el mismo se podía observar como una corrección de postura se hacía de manera cuestionable. En una clase de danza, sin importar la que sea, el contacto físico puede ser una parte fundamental de la enseñanza, pero un tema del que poco se habla está puesto en los límites. Tomando el video como puntapié, la sanjuanina Valentina Más logró hacer algo que nadie había hecho, combinar sus dos formaciones, profesiones y pasiones para compartir información y generar conciencia.

Valentina es licenciada en Criminología, profesora de danza y actualmente también toma clases en distintos espacios. En diálogo con DIARIO DE CUYO aseguró que desde su incursión en la licenciatura comenzó a rondarle la idea de combinar la danza con la criminología, pero no sabía cómo, hasta que apareció el video de Vaulet.

En el mismo se planteaba una situación relacionada con las correcciones de un profesor a una alumna y cuestionaba cuándo esas prácticas pueden alejarse de lo estrictamente pedagógico. La situación la llevó a realizar su propio contenido, el cual compartió en la cuenta @criminologa.valentinamas, y abrir un debate sobre una cuestión que, según explica, puede quedar naturalizada dentro de los espacios de formación.

Hablar de lo que muchas veces no se habla, una invitación que pocas veces se hace

La licenciada Más sostiene que el contacto físico puede ser necesario en determinadas clases y prácticas, y que justamente por eso resulta importante establecer límites y generar herramientas para que los alumnos puedan reconocerlos.

“Se naturaliza un montón, pero a la vez es necesario el contacto que a veces uno no se da cuenta hasta dónde puede llegar”, explicó.

A partir de allí comenzó a plantear en sus redes sociales la importancia de hablar del consentimiento desde edades tempranas. En el caso de los niños, remarca que el objetivo no es trasladarles conceptos adultos, sino brindarles herramientas para reconocer límites, expresar incomodidad y comprender que existen formas adecuadas de relacionarse con el propio cuerpo y el de los demás.

La repercusión del video también permitió que el tema apareciera en otros espacios de formación, habilitando una charla de manera presencial con otros bailarines y formadores.

Para Más, ese es precisamente uno de los objetivos de su cuenta: generar conversaciones sobre situaciones que pueden estar presentes en la formación artística y que no siempre son abordadas.

La vinculación entre la danza y la criminología

“La danza y la criminología se puede vincular en un montón de aspectos, no solo en el delito de abuso, sino en la educación de lo que es el consentimiento, el contacto físico, la importancia de hablar y de abordar el tema. Ahora que hay tanta tecnología se puede abordar desde la educación digital con la danza misma”, destacó la profesional.

El consentimiento, los vínculos entre docentes y alumnos, los malos tratos que pueden llegar a naturalizarse son algunos de los temas que considera posibles de abordar desde esa combinación. Su perspectiva no parte únicamente de su lugar como profesional vinculada a la criminología, sino también desde su experiencia como alumna de danza.

Más asegura haber crecido y haberse formado en un ambiente de danza saludable, donde continúa bailando y aprendiendo, aunque también reconoce que a lo largo de la formación pueden aparecer profesores con formas de trato que no siempre resultan amables. Por eso, su intención no es presentar a la danza como un ámbito problemático, sino generar herramientas para que quienes forman parte de él puedan reconocer determinadas situaciones y hablar de ellas.

“Mi idea es seguir haciendo videos, generar contenidos que tengan temas que se vinculen con la danza y con el ser humano en sí. La idea de la cuenta es informar, ayudar y prevenir más que nada”, explicó.

Así, la sanjuanina busca utilizar las redes sociales como una herramienta de divulgación y prevención, llevando conceptos de la criminología a un ámbito que conoce desde adentro. Una combinación que comenzó con una reflexión sobre el contacto físico en una clase de danza y que ahora apunta a abrir conversaciones más amplias sobre consentimiento, vínculos, educación y prevención.

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