Ya pasaron más de doce meses y el Radiotelescopio CART sigue totalmente paralizado. Mientras desde la Facultad de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales se continúan realizando todas las gestiones habidas y por haber para destrabar la situación que llevó a la paralización del proyecto por parte del Gobierno nacional, a más de 2.400 metros sobre el nivel del mar, la gigante antena sigue esperando para su puesta en marcha.
Radiotelescopio CART, entre la pausa forzada y la formación de profesionales: así está la gran antena en Barreal
Las primeras presunciones estimaban que para esta altura el Radiotelescopio CART estaría en funcionamiento, pero el escenario en el terreno es otro. Estructuras gigantes que permanecen sin uso mientras se gestiona el avance de la obra.
Fotografias: Dariel Arias
La imagen desde el lugar habla por sí sola de lo que implicó la paralización del proyecto. En el terreno donde se dispuso el armado y el montaje de la antena, que años anteriores registró un importante movimiento de trabajadores, incluso de técnicos orientales, en la actualidad presenta otro escenario. Desde una de las oficinas que se encuentra cerca se puede apreciar la inmensidad del plato y la base, las dos estructuras que ocupan gran parte del terreno. Alrededor hay algunas piezas de menor tamaño, de hierro, y dos grúas que se dejaron para el eventual montaje de la grúa de mayor porte que llegaría a provincia para culminar con el armado de la antena.
Antonio Damián Alejo es investigador de la UNSJ y durante varios días al mes presta servicios en la Estación de Altura Carlos U. Cesco, en Barreal. Si bien son varias las tareas y acciones que se realizan en el sitio, todo lo que tiene que ver con la obra del CART está totalmente paralizada. “No se puede avanzar en absolutamente nada”, sostuvo el científico con contacto con DIARIO DE CUYO.
El freno de la obra tuvo su repercusión en el personal oriental como en los proyectos adicionales que no avanzaron. De los casi 20 técnicos chinos que se habían instalado en Barreal para el montaje grueso de la antena no queda ninguno en el pueblo calingastino. Todos regresaron a su país de origen, salvo uno de los técnicos que permanece en la provincia como nexo con el país asiático, pero generalmente se encuentra en la Ciudad de San Juan, llegando al Cesco en casos particulares, ante requerimientos por algún instrumento averiado o similar. “No tiene mucho que hacer acá”, enfatizó el científico Alejo.
A su vez, la sala de control como la residencia, los dos proyectos de obras civiles que tenían previsto iniciar una vez que se hiciera el montaje de la antena también continúan en stand by. La primera obra se construirá en inmediaciones de la antena, precisamente en la porción de tierra donde actualmente descansa el enorme plato de 40 metros de diámetro, uno de los tantos motivos por los que no se avanzan en los trabajos. Por su parte, la obra de la residencia proyectada en inmediaciones de los otros edificios del Cesco también está paralizada, entendiendo que no tiene sentido avanzar con la misma mientras el CART continúe frenado.
Formación y capacitación, la estrategia para ganarle al tiempo mientras se espera el avance del CART
Mientras en el terreno la desidia se apodera de la gran antena, varias son las acciones que se van realizando en paralelo en torno al CART, para avanzar en su culminación como para estar listos ante la posibilidad de poder usar la gran antena.
Por un lado, se encuentran las gestiones que vienen realizando de manera insistente el decano de la Facultad de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales, Jorge Castro. Una de las últimas acciones consistió en llevar el reclamo hasta el Senado de la Nación, donde se expuso la actual situación ante la Comisión de Ciencia y Tecnología. Durante su intervención, repasó la historia del proyecto y destacó su carácter estratégico para la ciencia argentina.
Además, remarcó que tanto la Facultad como las autoridades de la UNSJ han realizado numerosas gestiones ante distintos organismos nacionales para procurar el ingreso del equipamiento y la continuidad administrativa del proyecto, sin obtener hasta ahora una respuesta que permita destrabar la situación.
Además de trasladar el reclamo el Congreso, desde la unidad académica esperan llegar al Ministerio de Defensa o alguna autoridad del gobierno nacional para lograr los avances necesarios que permitan la liberación de piezas que llevan más de un año en los contenedores de Aduana.
En paralelo, Alejo explicó que los investigadores vinculados al campo de la radioastronomía están avanzando en formaciones y capacitaciones en conjunto con el Instituto Astronómico de Radioastronomía (IAR), uno de los centros de investigación pionero en Sudamérica que se encuentra en Buenos Aires. “Allí se están perfeccionando y adelantando tareas, para que cuando llegue la hora saber cómo calibrar y manipular el instrumento”, acotó.
Una antena gigante, 90% de avance y un proyecto que espera ver la luz en los próximos años
La falta de reacción y acción por parte del Gobierno Nacional sobre los pedidos en torno al Radiotelescopio CART y todas las acciones que se tienen que concretar para avanzar en el armado de la antena a la cual solo le resta el 10% y para ello necesa el arribo de equipo electrónico y otras piezas que están retenidas en Aduana, llevan a que los tiempos para obtener “la primera luz”, término que se utiliza para referirse a la primera recepción de señal de un equipo de esas características, se dilaten cada vez más.
Tanto en la unidad académica, en el Cesco, como los miembros de la comunidad universitaria y científica que están involucrados en el proyecto CART prefieren ser cautos a la hora de hablar de tiempos de trabajo. Sin embargo, hay quienes aventuran a arriesgar fechas, señalando que, en caso de que el Ejecutivo actual no de el brazo a torcer y no renueve de cara a las próximas elecciones, los avances podrían verse recién para el 2030, en el mejor de los escenarios que se analiza.
En el mientras tanto, enormes estructuras descansan a miles de metros sobre el nivel del mar, a la espera del avance de un proyecto que se gestó hace décadas y que están pronto a culminarse, pese a estar más de un año paralizado.