Debido a la cantidad de personas que visitan la Ruta Interlagos, el Gobierno puso en marcha algunas restricciones para evitar accidentes y daños en la infraestructura. La gente las respeta. ‘Hasta ahora no hemos tenido que intervenir en ninguna situación. La gente respeta la velocidad, las señales y sobre todo las medidas de seguridad. Tampoco se queja cuando a las 17 le indicamos que tienen que emprender el regreso porque comienza a regir el horario restringido. Además hasta ahora los visitantes han cuidado las instalaciones y no se ha registrado ninguna rotura o daño’, dijo Antonio Soler, de Recursos Energéticos.


El funcionario también atribuyó el buen comportamiento de la gente al control estricto que hay en la zona. Agregó que hay dos guardias policiales permanentes. Una se instala donde comienza el paredón del dique Punta Negra y la otra en el inicio del camino que lleva al dique Los Caracoles, que aún no está habilitado para el tránsito de los visitantes. A ellas se suman los patrulleros que recorren la zona del perilago en forma constante.


También los inspectores de la Secretaría de Ambiente realizan rondas para controlar la pesca y evitar que la gente encienda un fuego o dañe la flora o fauna del lugar. Hasta ahora no han registrado alguno de estos casos.


Entre las restricciones figura: el tránsito en la ruta está habilitado de 8 a 17; está prohibido encender fuego y arrojar elementos que provoquen la contaminación del agua y del suelo; y la práctica de natación, entre otras.
 

Por pedido. Mauricio Montoya y Silvia Martín fueron a conocer la ruta por pedido de sus hijos Marcos y Ernestina.
De visita. Ni bien se enteró de la inauguración de la Ruta Interlagos la familia Jaled, de Neuquén, viajó para conocerla.