Para los especialistas que trabajan en la obra, están en la fase más dura, lenta y tediosa. Se trata de la demolición de las decenas de piletas que conformaban la exbodega La Superiora en su nave principal, hechas de hormigón armado, y que cuando no estén le darán paso al corazón del futuro centro cultural y deportivo: un microestadio para 2.500 espectadores. El complejo que levantarán en ese emblemático lugar de Rawson está por cumplir su cuarto mes de trabajo, de los 24 que tiene de plazo para ser estrenado, y desde el exterior ya muestra su avance.


Es que además, ya retiraron todos los techos y parte del lateral Este de la vieja bodega, pues allí necesitan más espacio para montar en ese sector unas tribunas. De todos modos, se mantiene intacta la fachada (que ahora está apuntalada) y el resto de las paredes y piletones del lado Oeste. 

 

Demolición. Así se ve ahora la nave principal de la exbodega. De a poco van derribando las decenas de piletas.


Lo que parece una zona de guerra es la parte media de la bodega que Manuel Lemos levantó en 1920. Allí hay grandes escombros y máquinas y hombres batallando con el hormigón armado de las viejas piletas, de entre 3,40 y 3,60 metros de profundidad. Una máquina de pequeño porte con un martillo neumático, obreros con más martillos percutores y amoladoras para cortar los hierros, además de una cargadora son el grupo que se enfrenta a esas paredes anchas y tan firmes que han permanecido intactas desde el siglo pasado.


Además, en medio de la demolición se han encontrado con columnas de hormigón reforzadas por rieles de trenes, de ahí que el trabajo se endureció aún más pues no les quedó más opción que cortarlos lentamente.
Pese a la dificultad en el trabajo, ya se advierte una gran superficie liberada, justo en el medio de lo que será la futura cancha. 


Estiman que toda esta fase se va a extender hasta mediados de año. Para entonces, de las piletas sólo quedará un terreno plano. 


A partir de esta instancia, comenzará a levantar las paredes y estructuras metálicas que se acoplarán a las existentes, para empezar a darle forma definitiva al complejo.


Junto al sector deportivo estará el cultural, que albergará una sala para la exposición de artesanos, al museo Mariano Gambier, una confitería y a locales de ventas varias.


La obra fue adjudicada en 2016 y la UTE que la lleva a cabo comenzó con las tareas el 1 de octubre pasado. Tiene un presupuesto de $165.250.451 y, de acuerdo a los pliegos de licitación, el Complejo Cultural y Deportivo La Superiora deberá estar terminado en octubre de 2018.

Adaptación. En este sector no tirarán las piletas, sino que las adaptarán para conformar salones.

Un gigante

7,4 Son las hectáreas que tiene el predio de la exbodega que se convertirá en centro cultura y deportivo. Otras 3,5 ha contiguas fueron destinadas a un barrio de Procrear.

Fachada original

El proyecto conserva la fachada de la exbodega fundada por Lemos, con el objetivo de mantener el valor histórico de un edificio que marcó una época en el departamento. Pese a los daños que sufrió en los últimos años, la estructura, cimientos y piletas se han conservado en buen estado.