Atracción. La pialada de novillos fue una de las principales atracciones en la Fiesta del Día del Trabajador en Angaco. Este año fue la primera vez que se incorporó esta actividad en el evento.

Desde el anuncio, la gente ya empezó a entusiasmarse. A cada rato preguntaba a qué hora iba a llegar ese momento tan esperado e inédito para la ocasión. Tras dos horas de diferentes actividades, finalmente llegó el show que se convirtió en la principal atracción de la jornada: la pialada y monta de novillos que revolucionó a todos los presentes. Fue ayer durante el desarrollo de la 10ma edición de la Fiesta del Día del Trabajador, en Angaco, donde por primera se realizaron destrezas criollas con estos animales. Unas 1.500 personas participaron del evento.

Al mediodía estalló el entusiasmo de la gente. A esa hora, sobre una camioneta con jaula ingresaron 4 novillos al campo de la doma. Todos los espectadores, especialmente los niños, se pusieron de pie y se agolparon contra el alambrado para poder verlos lo más cerca posible. La mayoría de ellos preparó sus celulares para poder grabar este espectáculo que prometía ser todo un éxito. Pero lo hicieron en silencio y sin quitar la vista de la movilidad para no perderse ningún detalle. Mientras, los primeros cuatro competidores se ubicaron en el medio del predio, con los lazos listos para probar su bravura y puntería apenas soltaran al primer vacuno.

A la voz de "¡aura!" se levantó la compuerta de la jaula y el primer animal salió corriendo en forma descontrolada y un poco aturdido por el griterío entusiasmado de la gente. Los competidores comenzaron a correr en busca del toro y revoleando los lazos esperando el momento justo para intentar pialarle las patas. Sólo uno tuvo la suficiente puntería para dar en el blanco y hacer rodar al animal, ante el aplauso y las carcajadas de los espectadores ante el gran y divertido espectáculo.

El show continuó, pero la destreza de los competidores no se hizo presente. Intentaron pialar al resto de los novillos, pero ninguno dio en el blanco, y por lo tanto tampoco ninguno pudo montarlos. Por este motivo esta actividad inédita en la Fiesta duró apenas unos minutos, lo suficiente para divertir a los presentes. Y por el éxito obtenido, se realizó una segunda tanda de pialada de novillos durante la tarde.

Las puertas del Predio Gaucho Manuel Rodríguez, donde se realizó el evento para celebrar el Día del Trabajador, abrió sus puertas a las 9,30. Una hora después ya estaba colmado de público. Es que algunas personas decidieron acampar la noche anterior en el lugar para reservar un espacio cerca del campo de la doma y con buena visión para no perderse detalles de los espectáculos. 

Al mediodía ya había unas 1.500 personas participando de esta celebración, mientras que otras formaban fila con sus vehículos para ingresar al predio.

Un manjar que requirió ocho horas de cocción

Orgulloso. Eduardo Naranjo, quien preparó una pierna de ternera, dijo que estaba orgulloso porque el plato le salió jugoso y con mucho sabor.

Eduardo Naranjo, de la Agrupación Gaucha Güemes, de Rivadavia, se convirtió en el cocinero estrella de la Fiesta del Día del Trabajador. Fue el encargado de preparar una pierna de ternera para 20 personas, un trabajo que le llevó ocho horas y para el cual se preparó de antemano. No sólo decidió acampar la noche del martes en el Predio Gaucho Manuel Rodríguez, sino que además decidió instalar en el lugar un horno a gas. "Hacer una pierna de ternera es un trabajo que lleva mucho tiempo por eso la adobé bien y la metí al horno a la 1 de la mañana, envuelta en papel aluminio para que conserve todo el jugo y el sabor. A las 9 ya estaba a punto y lista para servir a los comensales", dijo el cocinero.

Algunos detalles

Todo casero

Alida Sánchez se propuso celebrar el Día del Trabajador junto a sus seres queridos y con gastronomía casera. A la mañana temprano arrancó preparando sopaipillas que fritó sobre el fuego. Luego, para el almuerzo preparó unos pastelitos que sumó al tradicional asado que prepararon los hombres de la familia.

Sentir criollo

Todos los miembros de las diferentes agrupaciones y centros tradicionalistas que participaron de la Fiesta del Día del Trabajador vistieron las pilchas gauchas, hasta las mujeres y niños que las integran. Pero también lo hicieron algunas personas que no forman parte de las agrupaciones. Quisieron demostrar su amor por las tradiciones sanjuaninas.

Una oferta variada

El Predio Gaucho Manuel Rodríguez se convirtió en un centro de venta de productos regionales, artesanías, conservas, juguetes para niños y hasta bijouterie. Aunque, el stand más visitado fue el de Los Dueños de la Chancha donde vendieron todo tipo de embutidos caseros, listos para poner a la parrilla, y jamón crudo.

Los espectáculos

Las Fiesta del Día del Trabajador también incluyó espectáculos artísticos locales. Durante el horario del almuerzo actuaron academias de danzas, el Dúo Mínguez Barboza, Las Guitarras Sanjuaninas y el Dúo Salem Pasten. En tanto que el cierre, a la tarde noche, estará a cargo del Dúo Herencia y de Los Hermanos Lucero.

Los momentos destacados

El show de las destrezas

Desde las 11 comenzaron los shows de destreza criolla en el Predio Gaucho Manuel Rodríguez. Hombres, mujeres, jóvenes y niños de las diferentes agrupaciones gauchas participaron de la competencia que incluyó carreras con obstáculos y en posta.


Propuestas gastronómicas

El asado fue el plato infaltable de la Fiesta del Día del Trabajador y que incluyó pollo, embutidos, costillas y cortes de cerdo. También hubo familias que optaron por otra comida para el almuerzo y prepararon desde pasteles hasta pollo al disco.


Un espacio para la salud

Desde temprano se instaló en el Predio una carpa sanitaria con personal del Hospital de Angaco. Allí, la gente pudo controlar, de manera gratuita, su presión arterial, glucemia, peso y talla. También,vacunarse y participar del testeo de enfermedades de transmisión sexual.


Un predio colmado de gente

Al mediodía, y debido a la cantidad de gente, ya no quedaba espacio libre alrededor del campo de la doma. Las familias que fueron llegando a esa hora tuvieron que conformarse con ubicarse en cualquier lugar disponible, aunque quedara lejos del escenario.