Hasta los chicos. Todos se animan a dejar un mensaje tras mirarse en el espejo del ropero. La propuesta es novedosa y llama la atención de todos.


Ni bien se comienza el recorrido, el imponente ropero de más de dos metros de alto llama la atención de los visitantes. No es un mueble más porque este año desde la Casa Natal de Sarmiento idearon un juego para llamar la atención de la gente. Lo que se les propone es que se miren en el espejo que tiene el ropero y que, al igual que lo hacía Domingo Faustino Sarmiento hace más de dos siglos, dejen un mensaje para la Patria. Esta propuesta seduce a los turistas que llegan al lugar y que se animan a pedir, frente a ese espejo, que la gente sonría más y disfrute de las pequeñas cosas de la vida.

En pleno enero, cuando las altas temperaturas hacen estragos en la provincia, la Casa Natal de Sarmiento vive momentos de esplendor. Es que, contra todo pronóstico que indicaba que este mes la cantidad de visitantes iba a bajar, las cifras sorprendieron. Alrededor de 200 personas por día ingresan al lugar.

Lo del espejo es una propuesta nueva. El ropero está en la Sala Presidencial, que está en sector familiar de la casa. Se trata de un mueble que usó Sarmiento durante su presidencia, en Buenos Aires. "Es mágico pensar que nos miramos en el mismo espejo que usó el cuando dirigía el país", dijo emocionada Amalia Morán, que es docente y vino desde Tandil para conocer el museo. Luego de mirarse la gente tiene que dejar escrito un mensaje que se coloca en un atril, al lado del espejo. Papelitos amarillos llaman la atención, no sólo por el color sino por lo que tienen escrito. La gente se anima a desear para el país, más que trabajo, sonrisas y buen humor. Aunque también están los que hacen hincapié en la educación y la recuperación de los valores. Este es el sitio más buscado a la hora de tomarse selfies, porque la historia seduce a los turistas.

El ropero de madera oscura, de época, fue el que Sarmiento tenía en su habitación de la casa que habitó en Buenos Aires cuando era presidente y que hoy es la Casa de San Juan en Buenos Aires, especie de embajada sanjuanina en la Capital. Según contaron desde el Museo, cuando Sarmiento terminó el mandato de presidente, envía el ropero a San Juan de regalo para su hermana Rosario. Desde entonces permanece en la provincia y hoy ocupa un lugar destacado en una de las salas de la casa. En ese sector también está la cama, una silla, una cómoda con su juego de palangana que fueron usados por el prócer en el año 1868 hasta el año 1874.



Los atractivos de la Casa Natal   

 

El Museo, que está en el corazón de la ciudad sanjuanina, tiene varios atractivos. Si bien en verano no hay actividades como en el resto del año, las visitas guiadas continúan todos los días. El recorrido se hace por las distintas habitaciones. Hay un sector al que se le llama familiar y fue en donde habitó la familia de Sarmiento. Incluye la primera pieza que construyó Doña Paula. En el sector del frente está la construcción más nueva y fue la que usó Sarmiento cuando era gobernador de San Juan. Ahora hay, entre otras cosas, una biblioteca y es la sala donde se hacen cursos y conferencias. Durante enero, los horarios del Museo son los siguientes: de lunes a viernes está abierto desde las 9 hasta las 20,30. Los sábados, domingos y feriados, desde las 10,30 hasta las 16. Hay 4 visitas guiadas por día.