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Corría el año 2014 cuanto los investigadores se toparon con una sorpresa: restos fósiles que no habían detectado antes en la zona. Pero tuvo que pasar un buen tiempo de estudios y análisis para corroborar que no se trataba de un hallazgo más. Habían encontrado restos de un dinosaurio, antecesor de las actuales aves. Además era el primer hallazgo de ese tipo ocurrido en América del Sur.

Esto sucedió en Balde de Leyes, que se encuentra en Caucete y sitio al que ya comenzaron a llamar el “nuevo Ischigualasto” por sus riquezas paleontológicas.
Este hallazgo científico fue confirmado por fuentes del Instituto y Museo de Ciencias Naturales de la Universidad Nacional de San Juan. La publicación que hará oficial este descubrimiento será editada en unos días. Así lo confirmó la revista científica que realizará la divulgación. En San Juan, este descubrimiento se presentará oficialmente mañana.

El nuevo animal fue hallado en Balde de Leyes por los investigadores del Museo, en una campaña realizada en el lugar durante el año 2014. En ese momento extrajeron los restos, sin poder determinar a qué animal pertenecían. Luego de un largo proceso de preparación en el laboratorio del Instituto y de minuciosos estudios comparativos y anatómicos que demandaron más de dos años, los investigadores pudieron confirmar que se trata de un dinosaurio perteneciente al grupo de los terópodos, el linaje que dio origen a las aves.

Desde el museo afirmaron que cuando se realice la presentación oficial, se anunciará el nombre del animal que fue pensado en honor a un baqueano de la zona. 
Si bien no trascendieron datos finos sobre cómo era el dinosaurio, fuentes del museo indicaron que en cuanto a sus características, sólo se puede decir por el momento que era un carnívoro veloz, muy ágil y liviano, de tamaño medio, pudiendo superar incluso los 2 metros de longitud de la cabeza a la cola.

El hallazgo se produjo en una zona clave para la paleontología local. Se trata de Balde de Leyes, un paraje caucetero. En el Museo de Ciencias Naturales llaman a este lugar como “el nuevo Ischigualasto”. Esto es por la cantidad y calidad de los fósiles que se encuentran ahí y por el momento histórico que preserva, que son los primeros tiempos del Jurásico. Desde hace algunos años, este sitio se transformó en especie de paraíso de dinosaurios.

Tiene un reservorio paleontológico que asombra por sus hallazgos. Este lugar es estudiado desde el 2001 y la idea es que se convierta en bien patrimonial natural de la provincia, para que pueda ser preservado para estudio de la paleontología local, según informaron desde el Museo.

 

Otro tesoro

Marayes es otro de los reservorios importantes para el mundo de la paleontología local. En la foto posan los investigadores de la facultad de Ciencias Exactas de la Universidad Nacional de San Juan que, en 2013, realizaron un hallazgo histórico en el lugar. Se trata de otro de los tesoros científicos.

 

Otros descubrimientos

Un clásico

El Eoraptor lunensis fue descubierto en 1991 por Ricardo Martínez, miembro del equipo de investigación de una campaña paleontológica organizada por la Universidad de Chicago y el Museo de Ciencias Naturales de San Juan, en Ischigualasto.

Eslabón perdido

En 2004 se dio a conocer el hallazgo de 3 fósiles que hicieron tambalear la teoría más aceptada de por qué hubo una explosión evolutiva de los dinosaurios en el Mesozoico. Eran una suerte de eslabón perdido entre el Triásico y el Jurásico.

Presentación

En 2010 se presentaron oficialmente restos de dos dinosaurios que habitaron Ischigualasto hace 230 millones de años, los más antiguos del planeta. Fueron encontrados por investigadores del Museo y los presentaron al mundo en mayo de ese año.

En la 150

En 2013 se dio a conocer otro importante hallazgo en la Ruta 150, de restos que tenían una antigüedad de 240 millones de años del tamaño de una liebre, serían los antecesores de los dinosaurios y los más antiguos encontrados en la provincia.


Balde de Leyes

Los investigadores del Museo de Ciencias Naturales que depende de la UNSJ, realizan investigaciones en Balde de Leyes desde 2001. Los descubrimientos más importantes los comenzaron a realizar a partir del 2014, y rescataron más de 300 especímenes.
Los científicos encontraron en este lugar una fauna nueva, no sólo de dinosaurios, sino de una fauna desconocida hasta ahora en el mundo que data de unos 200 millones de años. Fue en 2012 cuando se encontró el primer gran yacimiento.

La diferencia del yacimiento de Balde de Leyes con el de Ischigualasto es la edad. En el Valle de la Luna hay fauna que tiene una edad de 230 millones de años, en Ischigualasto-Los Colorados hay una de 213 millones de años, y la fauna de Balde de Leyes no se conoce aún con precisión pero se calcula que data de 205 millones de años. No se puede precisar la extensión que tiene el yacimiento porque todavía están en plena etapa de exploración científica de toda la zona.