El acto. La Municipalidad de la Capital decidió rescatar este sitio porque acaba de cumplirse 200 años de que San Martín cruzó los Andes. Fue el intendente Franco Aranda el encargado de encenderla.

 

En el año 2000 trajeron una llama que habían encendido en la tumba de San Martín que está en la Catedral Metropolitana, en Buenos Aires. Con ese fuego prendieron la Llama Votiva que construyeron justo frente al Convento Santo Domingo, por avenida Libertador.

Después de eso, la llama se apagó. Desde el municipio contaron que estuvo así por más de 15 años. Y como se conmemoró el Bicentenario de la gesta sanmartiniana, la actual gestión decidió reactivar el lugar. El encendido se llevó a cabo en el marco de un acto en el que además se conmemoró los 200 años de la batalla de Chacabuco, ocurrida el 12 de febrero de 1817.


El encendido de la llama fue una fiesta cuando este sitio fue inaugurado. Pero nadie sabe por qué cayó en el olvido. Fue durante la gestión del entonces intendente Alfredo Avelín Nolléns para homenajear a San Martín.
 

La Columna de Cabot. Al lado de la Llama Votiva Sanmartiniana se encuentra el monumento que recuerda a la Columna de Cabot. Se trata de una de las secciones clave del ejército sanmartiniano.
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No hay registros de otra llama votiva en honor a San Martín.

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Una fiesta. En el marco del encendido de esta llama, participó hasta la Banda de Música de la Policía de San Juan. Además de esto se reunió gente que iba pasando por el lugar.

 

A la llama la inauguraron en noviembre del 2000 por iniciativa municipal de una institución llamada La Vuelta del Guerrero. Esto es lo que consta en la placa alegórica que se colocó el día de su inauguración.


No se sabe por qué, pero este sitio estuvo abandonado durante años. Por el paso del tiempo se deterioró tanto el conducto del gas, que la comuna tuvo que reemplazar toda la cañería.

Esta tarea la comenzó hace dos meses. Además remozaron el monumento. En la provincia hay otra llama similar, pero en la esquina de Libertador y Paula Albarracín de Sarmiento. La construyeron para conmemorar a las víctimas del terremoto de 1944. Esta también sufrió sus avatares. Fue foco de ataques vandálicos, hasta se convirtió en especie de baño y lugar donde tiraban basura. Es por eso que se decidió colocarle rejas. También, por muchos años la llama estuvo apagada.


En su momento, la Llama Sanmartiniana tuvo un valor especial. Es que fue encendida con el fuego que se trajo desde la llama que hay en el sepulcro del Padre de la Patria. Ahora no repitieron este ritual, pero la volvieron a encender luego de haber estado apagada por más de 15 años. Al lado de esta llama se encuentra el Monumento a Cabot, que fue levantado en 1977 para recordar que desde allí partió la Columna del Comandante Cabot, para luego dirigirse a Concepción, por calle Mendoza y posteriormente tomar calle Salta hasta atravesar el río San Juan por Chimbas.


En diciembre pasado, el departamento mendocino de San Martín anunció la construcción de una llama votiva para homenajear a su fundador. Fue en el marco de la celebración de los 200 años de ese pueblo.

 

El hecho histórico

 

Que el Monumento de Cabot y la Llama Sanmartiniana estén en este sector de avenida Libertador, entre Mendoza y Entre Ríos, no es casual. Fue en el Convento de Santo Domingo donde se alojó San Martín cuando vino a la provincia a ajustar detalles para la conformación del Ejército de los Andes. A metros de estos monumentos, el prócer se reunió hasta con Fray Justo Santa María de Oro e Ignacio de la Roza, pieza clave en esta provincia para San Martín.


Pero además desde ese punto, en 1817 partió el Comandante Cabot con su columna. Esto fue parte del plan estratégico de San Martín mediante el que se buscó confundir a las tropas realistas con la división de su ejército en 6 columnas. La conclusión de este hecho fue un 12 de febrero de 1817, cuando el General vence en Chacabuco. De ahí en más comienza el camino de liberación de varios países latinoamericanos, como Argentina y Chile.