Para Mary Garrido, la palabra imposible no existe cuando se refiere a la mujer en el trabajo. Dijo que las mujeres están preparadas para desempeñar varias tareas a la vez y con igual responsabilidad, y que eso le ha valido para luchar contra la discriminación laboral y hacer respetar sus derechos. La presidente del partido Nueva Izquierda lleva casi 30 años militando en política, un ámbito que hasta hace un tiempo era casi exclusivo para los hombres. Para ella, lo importante es "no bajar los brazos', ya que si bien hay una evolución en cuanto a la aceptación de la mujer en el mundo laboral, aún falta mucho por ganar. "Por 35 años fui docente de primaria y paralelamente desempeñé el rol de ama de casa y de madre, y comencé a militar en política. No fue fácil, pero las mujeres tenemos la capacidad para cumplir con todas las tareas y con la misma responsabilidad. Cuando comencé a militar no era muy común que una mujer incursionara en la política, pero no me sentí discriminada porque nuestro partido está conformado por trabajadores que fomentan la igualdad. No tuve que luchar contra la discriminación laboral propia, pero sí batallo por las demás mujeres', sostuvo Garrido. 

"En nuestro partido no nos impresionan los títulos ni el sexo para ocupar una candidatura, sino la capacidad'.


La excandidata a senadora agregó que aún hoy la posibilidad de embarazarse que tiene una mujer es un impedimento para que la contraten, aunque cada vez sucede menos. Sostuvo que para que la discriminación laboral desaparezca por completo es fundamental la intervención del Estado. "Ví una noticia sobre que en Suecia el Estado le va a pagar a las abuelas para que cuiden a sus nietos para que sus hijas puedan salir a trabajar. Eso habla de un compromiso y de un avance en un trato justo e igualitario para las mujeres. Acá todavía la mujer tiene que resolver muchas cuestiones en el hogar y de pareja para recién poder salir a trabajar. La batalla sigue', concluyó Garrido.