Ahora, los feligreses contarán con un lugar significativo para dejar las cenizas de sus seres queridos. Estará en el interior de la Catedral de San Juan (parroquia San Juan Bautista), donde construirán un cinerario de uso público. Será el segundo templo en la provincia en contar con un espacio como este.

Andrés Riveros, uno de los sacerdotes de esta iglesia, dijo que con este nuevo servicio se busca aliviar un poco el dolor de la gente que pierde a algún familiar.

El primer cinerario dependiente de la Iglesia se construyó al lado de la Capilla de Santa Bárbara, en Mogna, y fue inaugurado hace cinco años (ver aparte).

Andrés Riveros, uno de los sacerdotes de la Catedral, dijo que la propuesta surgió con la intención de brindar contención a los familiares de los difuntos en este contexto de pandemia. "Muchos fieles tuvieron que cremar a sus difuntos tras fallecer por covid y eso les causó más dolor. Por eso pensamos en ofrecerles un lugar sagrado donde depositar sus cenizas a modo de alivio", sostuvo el sacerdote.

El cinerario será un sitio en común, no con urnas individuales, por eso habrá un registro de fallecidos.

Agregó que el cinerario tendrá dos sectores, uno para ingresar las cenizas y otro donde quedarán depositadas. El primero se ubicará al costado derecho del altar principal dentro del templo, mientras que el otro estará en el interior de la cripta. "El lugar de ingreso estará conectado con el depósito mediante un especie de tubo por donde circularán las cenizas. Ambos sectores estarán embellecidos artísticamente", dijo Riveros.

También adelantó que se realizará una ceremonia especial cada vez que se reciban cenizas y antes de que queden depositadas en el cinerario.

Como el destino de las mismas será la cripta de la Catedral, permanecerán junto a las cenizas de los obispos que yacen ahí. Además, todos los meses se celebrará una misa en este lugar para pedir por el eterno descanso de estos difuntos.

Riveros contó que ya se comenzó con la compra de los materiales para construir el cinerario y que calculan que la obra estará lista en un mes. También dijo que se está trabajando en la confección de un protocolo de cómo funcionará este servicio y cómo se sostendrá económicamente.

  • Cinerario en Mogna, el primer antecedente

El 4 de diciembre de 2016, durante las Fiestas Patronales de Santa Bárbara, se inauguró en Mogna, departamento Jáchal, el primer cinerario en la provincia en el marco eclesiástico (foto).

Está ubicado al lado de la capilla que hay en la localidad norteña y tiene espacio para albergar las cenizas de 70.000 cuerpos cremados, según los datos que brindaron desde la organización de este servicio para los fieles. El cinerario jachallero se construyó por iniciativa de la Hermandad de Santa Bárbara de Mogna, institución que a su vez contó con el apoyo económico de los devotos de la santa, para poder financiar la obra.

"En el cinerario van a poder dejar las cenizas de sus seres queridos tanto los sanjuaninos como gente de otras provincias que lo desee", dijo en aquel acto inaugural Alberto García, presidente de la Hermandad que funciona en San Juan, en referencia a las miles de personas que cada año acudían (previo a la pandemia) al lugar.