El lunes pasado, con cada gobernador en su provincia, se firmó el acuerdo vitivinícola Mendoza-San Juan 2020, que estableció que el 26% de la uva cosechada deberá destinarse a mosto, ventas en fresco y vinificación para exportación, entre otros destinos; para diversificar la cosecha y evitar sobrestock de vinos en el mercado interno. Pero a raíz de la situación que se vive por la pandemia, generó poco interés. Eduardo Garcés, titular de la Federación Viñatera, recordó que habían pedido que no superara el 20%, pero no se mostró preocupado:"en definitiva, creo que el acuerdo hoy en día ya no tiene mucho sentido y menos este año que hay una merma terrible", dijo. Juan Jose Ramos, desde Viñateros Independientes, también dijo que pedían menos porcentaje para "potenciar el precio de la uva al no darle a los mosteros un mercado cautivo". Pero admitió que de todos modos el porcentaje acordado es bajo y dijo que "ese convenio tampoco afecta a San Juan porque va a hacer mas del 50% de mosto". ""Ahora hay que ver como va a incidir en el mercado mundial de vinos y mostos el efecto pandemia", dijo Ramos. Por su lado, Pablo Martín, de la Cámara Vitivinícola; puso en duda las estimaciones del INV en Mendoza, que se tomaron como base para hacer el convenio.
