En su mensaje anual, el gobernador José Luis Gioja habló de un 35 por ciento de crecimiento de la producción minera en el 2008, un dato importante puesto en términos absolutos, pero atenuado por la crisis bajo la lupa del presidente de la Cámara Minera de San Juan (CMSJ), Ricardo Martínez.
Según dijo el gobernador en la apertura de sesiones el miércoles 1 de abril, “la cadena minera en el año 2008 incrementó su producción en promedio un 35,2 por ciento respecto a la producción minera registrada en el año 2007”. Puesto en billetes, Gioja declaró que la cadena minera superó los 2.650 millones de pesos el año pasado, de los cuales 1.700 millones correspondieron a la producción minera metalífera y 950 millones a la producción minera no metalífera.
En comparación con años anteriores, se mantiene la curva de crecimiento reflejada en las estadísticas oficiales:
• Año 2005: 637 millones de pesos (60 millones por la minería metalífera y 577 por la no metalífera).
• Año 2006: 1.610 millones de pesos (593 millones por la metalífera y 656 por la no metalífera).
• Año 2007: 1.989 millones de pesos (1.194 millones por la metalífera y 795 por la no metalífera).
• Año 2008: 2.650 millones de pesos (1.700 millones por la metalífera y 950 por la no metalífera).
“Pese a los inconvenientes provocados por la crisis mundial, principalmente en el último trimestre del año pasado, el balance estadístico no deja de ser para nuestra provincia y nuestra gestión, muy favorable”, dijo Gioja frente a los legisladores.
“Los valores de la producción de oro y plata crecieron porque subió el precio del commoditie”, consideró Martínez. De fluctuar en la franja de los 600 a los 700 dólares la onza de oro, pasó a cotizar entre los 900 y los 1.000, según recordó el titular de la CMSJ. Ese encarecimiento del metal doré tuvo que ver específicamente con el clima de inestabilidad internacional. Como reserva de valor por excelencia, el oro se revalorizó ante la volatilidad de los mercados.
El otro impacto de la crisis internacional se sintió en la minería no metalífera. “Las cales han tenido un 10 o 15 por ciento de crecimiento que podría haber sido mayor si no se hubieran apagado tantos hornos entre noviembre y diciembre”, explicó Martínez.
“Hasta ahora ha bajado sustancialmente la pyme y la empresa familiar de la cal. Sería muy bueno que termináramos en 950 millones de pesos también en el 2009. Es decir, que no haya una retracción. Se va a frenar el crecimiento porque los precios no han subido y sí ha bajado un poco la intensidad de la actividad.
Va a ser muy difícil que los no metalíferos suban al cierre de este año. Pero los metalíferos sí deben subir, por la producción de Gualcamayo”, consideró el dirigente empresario.
De hecho, más allá de la producción de Veladero, comenzará a contarse la producción de Gualcamayo, proyectada en unas 100 a 150.000 onzas anuales como mínimo.

