La estimación de la producción de manzanas en el Valle de Río Negro y Neuquén prevé una importante caída en los volúmenes en torno al 25% respecto de la cosecha de la temporada 2018/2019, que podría haber sido provocada por el añerismo y las heladas tardías de primavera. Según estas proyecciones, durante este año se terminarán por comercializar algo más de 510.000 toneladas de manzanas de ambas regiones con destino al mercado externo, las góndolas locales y la industria. Distintas consultas realizadas a actores del sector coinciden en señalar que las variedades más afectadas son las rojas, con caídas proyectadas superiores al 30% en algunas de las explotaciones de la región. No obstante, respecto a la variedad Granny Smith, las expectativas son totalmente distintas previéndose un aumento de su cosecha. Para la mayor parte de los empresarios consultados la menor cosecha esperada sobre esta especie para la temporada que se inicia difícilmente afecte los volúmenes de exportación o aquellos que se destinen al mercado interno. La clave estará en la calidad que tomen como piso para la comercialización de su fruta.
