“Nosotros, para descorchar champán, tendríamos que volver a los valores que tuvimos en la factibilidad del 2006. Y falta bastante.
En el caso del cianuro, hoy debemos estar en 1.200 dólares la tonelada. Falta muchísimo para volver a los 800 dólares. Y no creo que podamos echar tan atrás los precios”, dijo Mario Hernández, vicepresidente del proyecto Gualcamayo y vicepresidente de Gemera, la cámara que nuclea a las empresas exploradoras del país.
Sin embargo, la tonelada de cianuro que últimamente costaba 1.500 pesos puesta en Gualcamayo, ha tenido una reducción del 10 por ciento. Y esa proporción de rebaja se ha generalizado en los insumos importados, según dijo Hernández. Los repuestos de maquinaria comprados con tiempo, no de urgencia, han reducido su precio en unos 10 puntos aproximadamente. También ha decrecido el valor de los explosivos.
Lo que no se ha abaratado es el valor de la energía, tanto del gasoil como la electricidad. “Las cosas que son nacionales, como el combustible y la energía eléctrica, no han bajado. Pero tampoco han subido más aunque se hablaba de una suba inminente de los combustibles de un 3 por ciento. Nosotros estamos pagando el gasoil más caro que el usuario común, no usamos el gasoil minero en Gualcamayo”, agregó Hernández.
Previamente a la crisis, que se desató fuertemente en el último trimestre del año pasado, los valores de los insumos de la minería metalífera subían si tregua, al ritmo de una demanda voraz, en plena burbuja de crecimiento. Esto generó el encarecimiento sin techo. Hasta que comenzó la debacle post-hipotecas incobrables en Estados Unidos. Luego vino el crack bancario. Y la historia conocida. Esto puso en stand by a la industria y por lo tanto los proveedores de insumos de la gran minería debieron agudizar la competencia, lo cual repercutió en la reducción de los valores.
Claro, el camino recorrido previo a la crisis levantó tanto los precios que las rebajas recientes no llegan a desandar todo el encarecimiento anterior.
Mientras tanto, gana la incertidumbre. “No sé lo que pueda pasar. No sabemos cuál es la estrategia de los proveedores, que compiten entre sí. Es probable que puedan seguir bajando los precios, pero no puedo hacer una predicción”, manifestó Hernández.
Sin embargo, más allá del tema precios, sigue desvelando al mundo empresario minero el desplome de los recursos disponibles para exploración.
“Como se financia básicamente a través del movimiento de acciones, y eso es lo que más ha caído en el mundo, es difícil conseguir dinero para explorar. Y algunas empresas que tienen inversiones en distintos lugares del planeta han empezado a retirarse del país por las malas señales políticas. En la polinómica de la factibilidad, cada señal negativa del gobierno se traduce en un número negativo y esto los políticos algunas veces no lo entienden”, explicó Hernández.

