China ha dado un nuevo paso hacia la explotación minera de los océanos con la firma de un contrato de construcción de dos buques de investigación para el subsuelo marino.

El acuerdo, divulgado recientemente por la  prensa estatal china, prevé la construcción de un buque de investigación y un navío nodriza para apoyar al sumergible tripulado Jiaolong, que se encuentra cumpliendo funciones desde el año 2010.

La Asociación China de Investigación en Recursos Minerales Oceánicos firmó los contratos con dos astilleros, que prevén terminar los dos buques en un plazo de 28 meses. El primero será la nueva nodriza del Jiaolong, para lo que tendrá todo tipo de equipamiento técnico para realizar tareas de apoyo y mantenimiento del sumergible.

Vale destacar que e mencionado sumergible puede alcanzar profundidades de hasta 7.000 metros y tiene capacidad para tres tripulantes. Con un desplazamiento de unas 4.000 toneladas, el buque nodriza tendrá también más de 300 metros cuadrados de laboratorios de distinto tipo para analizar en el mismo océano las muestras que recoja.

Por su parte, el segundo buque, que se denominará “Dayang Erhao” (Océano Número 2) tendrá también un desplazamiento de 4.000 toneladas y se dedicará íntegramente a la investigación marina, para lo cual estará equipado con más de 400 metros de laboratorios y 70 dispositivos de detección.

Este navío podrá llevar a cabo expediciones científicas por su cuenta, específicamente sobre la geología del fondo marino y las condiciones ambientales de las aguas profundas, las cuales “no han sido muy estudiadas hasta el momento”.

Entre la información que brindó la prensa de dicho país, se supo que el buque tendrá la capacidad de transportar 60 personas y estará equipado con laboratorios avanzados y centros de procesamiento de datos e información y otros dispositivos.

El nuevo barco servirá también a otro sumergible tripulado que cuenta con una capacidad de inmersión de hasta 11.000 metros, aunque todavía dicha profundidad no ha sido alcanzada.

A su vez, tendrán la función de realizar misiones generales de expedición marina, ingeniería de profundidad, rescate y salvamento, arqueología submarina, e incluso rodajes cinematográficos, declaró Cui Weicheng, director del Centro de Investigación Hadal de la Universidad Oceánica de Shanghai.

Dentro del plan estratégico, los científicos chinos iniciarán las inmersiones no tripuladas en el área más profunda en la Fosa de las Marianas, mientras que la inmersión tripulada comenzará en dicha área en 2019, con el sumergible y otros dispositivos de mar profundo.

Vale recordar que otro sumergible tripulado de bandera china ya alcanzó su mayor profundidad (7.062 metros) en la Fosa de las Marianas en junio de 2012.

Todo el proyecto de exploración minera marina viene siendo desarrollado en uno de los lugares más profundos y enigmáticos del planeta.

La mencionada Fosa es el punto más hondo de la corteza terrestre y es el más desafiante para probar todos los elementos y equipamiento que podrá ser usado a futuro en cualquier otro fondo oceánico. La fosa tiene una longitud de 2.550 kilómetros y un ancho de 70 kilómetros, mientras que su punto más profundo es conocido como “El abismo de Challenger” con 11.034 metros de profundidad, donde se puede percibir una presión de 110.000 kilos por metro cuadrado.

 

Cifra

11.034 metros de profundidad posee la fosa de Las Marianas, donde se desarrollarán los estudios y pruebas de los buques y sumergibles que construirá China.