En la búsqueda de mantener el superávit externo y el fiscal también, nuestro país elevó de un tiempo a esta parte las barreras arancelarias y para arancelarias, generando las quejas de países ante el Comité de Mercancías de la Organización Mundial del Comercio OMC.

Australia, Israel, Japón, Corea del Sur, México, Nueva Zelanda, Noruega, Panamá, Suiza, Taiwan, Tailandia, la Unión Europea en representación de sus 27 naciones integradas, Turquía y Estados Unidos, con su eliminación de Argentina de sus preferencias arancelarias para 2000 productos, son los países que ya signaron su queja por el cierre de la economía argentina ante el mundo.

Un dato no menor y que sirve para dimensionar como funcionan las restricciones, se encuentra el hecho de que entre las recaudaciones fiscales argentinas de marzo pasado los ingresos de marzo correspondientes al IVA aduanero se redujeron un 15, lo que muestra una desaceleración en las importaciones.

Los países han manifestado su malestar por la escalada de medidas restrictivas que fueron: entre las primeras medidas comenzó a llamar la atención el afán de "equilibrar" la balanza comercial. Sector por sector los importadores están obligados a exportar algo como condición para poder ingresar productos del exterior.

Otro aspecto importante de las medidas fue el control cambiario y sus consecuentes dificultades al comercio importador.

También se comenzó a frenar el ingreso de mercadería fue la exigencia de un mail a la Secretaría de Comercio Interior conocida como Nota de pedido con las exigencias adjuntas como el listado de precios y las evoluciones de las compras.

El uso de licencias no automáticas por tiempos más prolongados de los establecidos por la OMC -60 días- para monitorear el comercio internacional

Finalmente, fueron las declaraciones juradas de importación antes de colocar un orden de compra en el exterior generando un porcentaje importante de observaciones en los ingresos de mercaderías.

Efectos en San Juan

Recientemente el economista Roberto Cachanosky en su portal "Economía para todos", publicó un análisis muy interesante definiendo claramente los efectos del cierre de la economía al mundo que nuestro país padeció a fines de la década del 70 del siglo pasado:

"Si el Gobierno ignora la protesta formulada ante la OMC redoblando la apuesta y mantiene cerrada la economía, la restricción a las importaciones será más fuerte y la gente sentirá el efecto de la falta de oferta de bienes. Si combinamos esta falta de bienes por cierre de la economía y por falta de insumos, con una emisión monetaria que promete crecer aún más dada la nueva Carta Orgánica del BCRA, no será el mundo el que saldrá perjudicado por las medidas del gobierno argentino. Será la gente la que sentirá en carne propia lo que significa tener que pagar la fiesta artificial de consumo de todos estos años en el medio de una orgía de emisión monetaria".

Para las empresas consultadas por Suplemento Verde de Diario de Cuyo, se perciben faltantes de tierras filtrantes y bolsas asépticas en el caso del mosto de uva indicaron las mosteras y bodegas.

En el caso de proveedores de insumos para el agro como las tijeras de podar, los precios subieron de $140 la de dos manos a $250 sus precios y en general las maquinarias importadas, como una pulverizadora brasilera, subieron de $17 mil a $28 mil en menos de un año. En general las subas de herramientas y repuestos suman entre un 20 y un 40%.

El caso más delicado es el de los transportistas, donde faltan insumos para los camiones como los filtros de combustibles o de aire indicaron los propietarios de camiones. En síntesis, producir en este país, cada día cuesta más…