En relación a la nota publicada en Suplemento Verde, y dada su repercusión en cuanto a consultas de nuestros lectores, damos hoy estadísticas del cultivo, características de producción, y recomendaciones de especialistas consultados por este medio especializado. Se ve que la demanda crece a medida que la tendencia en los hábitos de consumo se inclina hacia alimentos inocuos, naturales y prácticos. La producción de pimentón o páprika argentino se localiza en la privilegiada región de los Valles Calchaquíes, en el Noroeste de la Argentina, que se extienden de Norte a Sur por las provincias de Salta, Tucumán y Catamarca; el límite Norte de estos espectaculares valles se encuentra cerca de la frontera de Salta con Jujuy en donde entroncan a través del Valle de Lerma con la Quebrada de Humahuaca. San Juan, con Valle Fértil por experiencia y tradición, y algunos puntos pequeños en Calingasta e Iglesia hace décadas, tienen historia. En Salta la superficie con este cultivo es aproximadamente de 750 ha. Catamarca, posee 450 ha. Tucumán, con la hermosa localidad de Amaicha del Valle, sólo llega a las 40 ha.
La estructura de producción está en manos, en su mayor parte, de productores minifundistas insertos en la economía informal. La superficie de cultivo oscila entre 0,5 y 5 hectáreas, de muy escaso nivel de capitalización, utilizan una tecnología obsoleta, (escaso uso de agroquímicos, arado y surcador a mancera, con tracción animal, siembra al voleo, etc.), lo cual determina serios problemas de calidad del producto y un costo de producción no competitivo a nivel de los mercados mundiales. La mayoría de los productores realizan el cultivo de pimentón a modo de subsistencia disponiendo sólo de mano de obra familiar para realizar el manejo técnico del cultivo. Los frutos se cosechan en forma manual entre febrero y abril, en dos o tres recolecciones a medida que alcanzan una coloración rojo intenso, indicador de la madurez de cosecha. En general, el productor avanza un eslabón en la cadena y realiza también la etapa de secado, siendo ampliamente difundido el secado del pimiento natural, directo al sol.
En el 2009 se sembraron alrededor de 1.260 hectáreas que fueron decayendo a través de los años debido a escasez del recurso hídrico, incidencia de enfermedades, falta de rotación de cultivos, mala calidad de semilla en cuanto a su pureza genética y deficiente esquema de producción de semillas (mezcla de semilla de diferentes calidades y tipos), baja calidad final del producto por deficiencias en el secado, poco financiamiento y uso de mano de obra no calificada.
