Cualquier bailarín local sabe que cuando se nombra al Crudo Festival es una oportunidad única para capacitarse con referentes de la danza, para encontrarse entre pares, para poner en movimiento el cuerpo, para poder ser espectador de obras que están marcando nuevos caminos en la actividad. Pero esta vez, probablemente a diferencia de otras, esta instancia trae una invitación que no sólo incluye a los fanáticos sino que es una puerta abierta para que cualquier persona, sin mayores requisitos y sin siquiera tener experiencia previa, se anime a entrar a este mundo creativo y fundamentalmente movilizador. De la mano de la bailarina y docente Yanina Rodólico, el próximo sábado 28 de octubre, habrá un taller de entrenamiento físico abierto al público que trae como consigna la posibilidad de experimentar y darse la posibilidad de poner a prueba la corporalidad. En esta charla, la artista, cuenta algunos detalles de su propuesta.


¿De qué se trata "Todos los paisajes posibles"?

El taller "Todos los paisajes posibles", es el nombre de mi actual investigación en torno al movimiento y al cruce que hago dentro del campo de la danza con el entrenamiento físico. Hace algunos años que comparto un proyecto pedagógico con Ignacio García Lizziero, socio y colega, con el que damos clases de entrenamiento físico consciente. Esto es un abordaje específico del entrenamiento físico en donde hacemos un sincretismo, una mixtura, de distintos entrenamiento físicos desde nuestro hacer como bailarines pero a su vez con la experiencia de años en distintos proyectos y el trabajo con coreógrafos en diferentes compañías y en paralelo mis clases de danza y capacitaciones específicas en entrenamiento funcional y flexibilidad activa de la cadena miofascial (esto es que los músculos funcionan de manera agrupada para realizar un movimiento o mantener una postura), con el entrenamiento que se hace en cualquier deporte de alto rendimiento. Porque los bailarines somos también deportistas de alto rendimiento como puede ser un tenista, un futbolista, un equipo de básquet u otros. Surge a partir de una pregunta inicial que me hago siempre como bailarina y es "¿qué necesitamos entrenar para activar las danzas que necesitamos mover?". Así fue que empecé a investigar esos abordajes específicos del entrenamiento físico que nos podían servir a los bailarines y de acuerdo a eso empecé a armar un material, una investigación y doy clases pero no sólo para un público específico de la danza, sino que "Todos los paisajes posibles" hace referencia a que puede venir cualquier persona a la clase, sin que sea necesario que tenga conocimientos previos de danza, basta que tenga interés y curiosidad en abordar las posibilidades de su corporalidad desde una indagación creativa. 

¿En qué se diferencia el entrenamiento de una bailarina del de un futbolista?

Para mí, los bailarines somos personas que ejecutamos alto rendimiento. Por ende no distan mucho. Por supuesto que el fin de la acción es totalmente distinto entre uno y otro: El deportista procura hacer la especificidad del juego al que se dedica mientras que nosotros, hacemos un desempeñó grande de nuestro cuerpo al servicio de un acto escénico, ese es la especificidad de nuestro hacer, no es un juego, no es una competencia, no es un partido sino un acto escénico. De todos modos, nada está escindido del gran hacer físico que conlleva el acto en el momento presente. En principio estamos hablando de bailarines profesionales pero a lo largo de mis años de investigación, lo abro a todo público porque le pueden servir a cualquier persona.

¿Se busca hacer una rutina con el entrenamiento?

No necesariamente se trabaja con rutinas, sí a veces hacemos circuitos de fuerza, entonces ahí hay rutinas, secuencias de movimiento pero no coreográficas sino más bien hacer un ejercicio. Sí nos dedicamos a aprender ciertos gestos o cierta secuencialidad temporal de acciones pero también invito en los espacios de práctica a hacer investigaciones libres del movimiento e improvisaciones, sobre la base de ciertas temáticas o ejes de trabajo. 

¿Entonces, lo que se busca es crear una disciplina, una constancia de la acción?

Totalmente. Todo lo que refiere a la disciplina o el poder volver constante un quehacer está enmarcado en nuestro trabajo, en nuestra práctica. Pero a mí justamente lo que más me gusta es llevarlo a otras poblaciones, democratizarlo, casi como un acto político, para que todos puedan experimentar la posibilidad de generar más autonomía con su cuerpo, para el que eventualmente tiene ganas de bailar o entrenar, pueda hacerlo, se dedique a lo que se dedique. Y que sea un entrenamiento físico consciente habla de las potencias que el cuerpo ya aloja por el saber mismo que tiene ese cuerpo, por ser materia sensible, por estar acá y ahora, vivo, en este presente, por tener una corporalidad y sensibilidad tan inteligente.

¿Por qué el taller es abierto?

Es un taller donde es bienvenido quien quiera y quien desee. Trabajo a partir de adolescentes. Y, si la persona quiere moverse, no hay tope de edad. No importan sus condiciones, mientras tenga voluntad. La propuesta pretende además de generar autonomía, que pueda en la practica generar autogestión y autorregulación entonces quizás una persona que, por ejemplo, no pueda rodar por el piso por equis motivo, o que no pueda correr, no le voy a decir que no venga al taller. Quizás hoy su corporalidad no está disponible para eso, pero no quita que pueda moverse. 

Esto rompe muchos esquemas de la danza tradicional, al menos, donde el bailarín tiene que cumplir con ciertos parámetros...

Es verdad. Me he peleado mucho con ciertas exigencias que sobre todo, desde la danza tradicional se nos ha inculcado respecto de determinados rendimientos o parámetros estéticos y físicos para los que tenemos que entrenar lo mismo que bailamos. No estoy diciendo que tenemos que dejar de hacer eso, sino que no es menos importante tener otros espacios de entrenamiento donde desarrollar fuerzas complementarias o potenciar ese desempeño y en paralelo a eso, que todos los cuerpos puedan abordar el entrenamiento físico de danza o convencional, por supuesto respetando parámetros de salud para cuidar cada cuerpo, habilita a disfrutar de estas prácticas. 

¿Con un taller de tres horas es suficiente para adquirir esa práctica?

No sé si es el tiempo suficiente para adquirir, quizás para empezar a apropiarse. Son los tiempos que tenemos. Y soy consciente que es un primer abordaje, un contacto, una experiencia y sobre todo, un diálogo de las herramientas con su propio cuerpo sobre lo que les pasa en ese espacio y con esa propuesta para generar que cada persona después quiera investigar lo que desee. Es un tiempo considerable para tener una experiencia inmersiva y de acercamiento y ojalá que de entusiasmo.

Para participar

El taller de danza y entrenamiento físico ser va a dictar el sábado 28 de octubre, de 14 a 17, en la Sala TeS -Títeres en Serio- ubicada en Juan B. Justo 335 sur, Rivadavia. Participar tiene un costo de 4500 pesos, por lo que para reservar el lugar hay que inscribirse llamando o enviando un Whatsapp al 264 547-6493 y señando el 50% del valor.

Más tarde y en el marco de la segunda instancia del Crudo, tendrá lugar la puesta en escena de la obra "Blanco [prueba 1]" dirigida por Valeria Martínez y con la interpretación de Rodólico, entre otros performancer. Se presentará ese mismo día a las 22 en la Sala TeS y es un recorrido a través de tres escenas que se activan de forma consecutiva, donde el espectador es invitado a desplazarse y elegir su propia perspectiva para experimentar cada momento. Esta obra contó con el apoyo Impulsar MICA del Ministerio de Cultura de la Nación, y de Prodanza del Ministerio de Cultura de la Ciudad de Buenos Aires. 

El cierre de la jornada será con un conversatorio entre artistas y público, moderado por la artista, docente e investigadora, Mariana Olivares. 


El Crudo

La iniciativa que reunió a todo el colectivo de danza de San Juan en un mismo proyecto, se acomodó bajo el nombre Crudo Festival de Danzas Independiente. Fue en el 2020 y surgió como un espacio de circulación, intercambio y encuentro de experiencias de la comunidad ligada al baile. Así siguió -con algunas modificaciones por supuesto- hasta ahora que lo ampliaron y ofrecerá instancias para propios y ajenos -por ejemplo un público ávido de este tipo de espectáculos- bajo el nombre de Crudo Programa Ciclo de Obras en Diálogo. Este año, se realiza en un formato extendido que se desplegará entre los meses de octubre a diciembre y con invitados tanto locales como artistas nacionales.


Por Paulina Rotman
Fotos: prensa Crudo Festival