En este balance general, se toman aproximadamente 10 años, comenzando desde la temporada 2007/8, para un análisis de la situación, considerando el departamento Jáchal como locación y su actividad agrícola y pecuaria como motivo en cuestión.

Es de destacar que este sitio, de vasta historia en la trayectoria sanjuanina, suma muchos recuerdos y anécdotas por parte de productores de apellidos ilustres, en relación a décadas anteriores, expresando que la época en la cuál funcionó la fábrica de elaboración de conservas de tomate Clancay marcó un hito en la actividad rural y fue una de las más destacadas en la economía y en el bienestar de los jachalleros.

También fueron muy recordados los años de salidas de cebolla de guarda, la popular sintética 14 o bien y correctamente llamada Valcatorce INTA (así fue inscripta en el Registro Nacional de Semillas , INASE) hacia Brasil, contando algunos productores como los Varas, Aciar, Fuentes, López y otros, que enviaban hasta 7-8 equipos diarios hacia aquel país.

Asimismo se recuerda muy bien el tema de producción de trigo, cuando funcionaban los molinos, tanto el de Huaco, como el Sardina y el García entre otros, para la elaboración de harina y reparto para los 4 puntos cardinales.

La ganadería, marcó un tiempo de bonanza mientras eran abastecidas varias provincias argentinas con carnes y animales de estos lares, con Pampa del Chañar, Pampa Vieja, Tamberías y Villa Mercedes entre otros lugares como puntos de alta producción.

Finalmente el membrillo integra esta lista de vegetales aptos para la producción y la venta para elaboración de agroindustrias, en estas tierras con características propias de alta salinidad en elementos como boro y arsénico, y aguas de similares condiciones.

Pasemos a analizar principales cultivos. 

En cebollas, la crisis ha avanzado en el sector y no hay perspectivas de mejoras. El galpón donde se procesaban grandes cantidades de bulbos y salían para mercados como Córdoba, Buenos Aires, el Norte y Brasil, quedó en el olvido.

Lamentablemente de 1.500 hectáreas que dicen algunos viejos productores se hacían hace unas décadas, ahora se puede estimar (porque no hay datos oficiales desde el Censo de Hidráulica del 2007) que hay entre 600 y 700 hectáreas. Pero nadie tiene el número certero. Poco y nada de tempranera o Valencianita y casi todo es Sintética 14.

Los promedios están en 1.000 bolsas por hectárea, aunque hay gente que llega a las 1.400 y 1.500 también. Buenos tratamientos para curar malezas a tiempo, como "chilquilla" ó "clavel amarillo", elección correcta de terrenos, rotaciones también, fertilizaciones y riegos justos llevan a un buen rendimiento.

En palabras de María Teresa Fernández, a nueva jefa de la Agencia de Extensión Rural de INTA, en Jáchal hay mucho que se puede hacer, pero hay que juntar a los sectores, acá o todos colaboran o no esperen soluciones mágicas. Hemos hecho una gira por lotes de cebollas, y hay desde lotes con 500 bolsas por hectárea, hechos sólo con agua, hasta otros que rondan quizás las 2.000 bolsas, pero son los menos.

Otro grave inconveniente es la falta de mano de obra, y cada año es más marcada. El productor está descapitalizado, y eso es difícil de levantar. El año pasado fueron malos los precios y hay muchos altibajos, con lo que ello conlleva. Hay dudas para este año.

Una opinión es que se puede mejorar. El mismo pensamiento para cultivos como tomate, alfalfa o membrillo, es que "hay que trabajar en equipo". Sin información, capacitación y grupo, es difícil el camino.

 

Los avances en tomate seco

 

Gran movimiento causó este proyecto integrador.


En tomate, el gran avance comenzó con el proyecto integrador que se basó en la producción de tomate tipo perita, para la posterior etapa de secado al sol. Fue a partir de la temporada 2008/9.

En esta historia, aparecen como actores principales un equipo integrado por el Gobierno, entre ellos el provincial con apoyo general y el municipal con el predio del Parque Industrial Departamental; los agricultores (19 el año de mayor convocatoria) agrupados en una asociación, en este caso APAG; las empresas privadas, como Prune, firma que compraba todo lo producido y Barrick, con el área de Desarrollo Sustentable a cargo de incorporación de tecnología, capacitación y asesoramiento a productores.

Así luego de comenzar con experimentos previos y estudios de suelos y aguas (calicatas incluidas), se llegó a las 40 hectáreas totales de producción, con ensayos varietales y acompañamiento técnico de la Asociación Tomate 2000. Se trazó el armado de la zona norte de San Juan para la auditoría semanal de esta membresía, y llegaron avances como el riego por goteo, el uso de plantines, el polietileno de cobertura para eliminar malezas y hasta la malla antigranizo. 

De 38 toneladas por hectárea, inicialmente, con variedades como Río Grande, se fue incrementando año tras año, pasando por Franco, ISI 24546, PS 2470002, Chicago y Dri 319. Hubo ensayos a campo de 10 variedades, realizados por el ingeniero agrónomo Juan Avila, desde donde se lograron elegir los más aptos para rendimiento en kilos por hectárea, y los resistentes al "culo seco", sintomatología clásica en muchas plantaciones del lugar.

Finalmente, luego de cerrar el secadero agroindustrial de Tamberías, y retirarse la firma Prune, se trabajó con Almar a nivel provincial y luego con Alco (Ex Canale), empresa que quebró y dejó una gran deuda con productores de Jáchal, San Juan y Mendoza.

Técnicamente se llegó a los 110.000 kilos por hectárea, utilizando riego por goteo: se optimizaron variedades; también fechas de transplante y cosecha; se capacitó a unos 12 productores con alta tecnología. Se trabajó hasta hace 2 campañas atrás.

Es increíble que en la actualidad no existan proyectos de esta naturaleza y este todo abandonado. Sólo se hacen pequeños lotes de tomate perita para vender en fresco en la zona.

 

El feed lot quedó estancado

 

Parte de los ganaderos de Huaco del proyecto.


En la faz ganadera, Jáchal viene creciendo lentamente desde hace años. A los esfuerzos individuales de los productores, incorporando enfardadoras, rastrillos y semillas de alfalfas nuevas se sumó el Proyecto Quinquenal de Barrick, llamado por todos "el feedlot" departamental.

En el, con asesoramiento técnico de profesionales veterinarios de la Universidad Católica de Cuyo, con sede San Luis, un grupo de asesores locales en pasturas y la selección de 10 productores ganaderos lugareños por año, todos de APAG (Asociación de Productores Agrícolas y Ganaderos de Jáchal), durante 5 años se fueron armando grupos, hasta llegar a 50 ganaderos en total.

Las zonas en las que se incorporó gente, equipamiento y animales fueron San Roque, El Fical, La Otra banda, La Falda, Pampa Vieja, El Médano, La Gran China, San Isidro y Villa Mercedes.
Fueron mejorando labores con gran maquinaria y tractores nuevos de alta potencia, asimismo se trabajó en la confección de corrales y de mangas, más la incorporación de toros y vaquillonas de cabañas de alta concepción genética de la Pampa, cambio de variedades de alfalfa y maíz, por otras de mayor palatabilidad y rendimiento para al fin.

También se optimizó el porcentaje de preñez, los kilos por animal y cada vez se acercaron más al Aberdeen Angus tan deseado. Antes muchos animales eran Criollos o mezcla. Se realizaron vacunaciones y se caravanearon todos los animales. 

Luego del impasse de la minera, se ha seguido trabajando a un menor ritmo. Los jachalleros tienen un predio destinado exclusivamente a la construcción del feedlot, y lo están llevando a cabo en una finca de El Médano.

Se considera que también este tipo de sector necesita un plan integrador en el que participe el Gobierno, la Municipalidad, el INTA, las universidades, las empresas de servicios, también de insumos, y hasta la cadena de la carne. Sólo el productor, no puede. Tampoco una empresa puede poner todo lo necesario para sacar un proyecto adelante durante tanto tiempo.