Los empresarios olivícolas durante los 15 últimos años prácticamente triplicaron la venta externa de aceite, mientras la aceituna conserva se sextuplicó.
El 62% de las exportaciones del sector en valor FOB corresponden a las aceitunas en conserva, mientras el aceite de oliva factura el restante 38%.
Los clientes del sector son una docena de países con Brasil a la cabeza para las conservas con más del 70% de los envíos exterior durante el año pasado, mientras en aceite de oliva el principal comprador es Estados Unidos, con el 50% del aceite sanjuanino exportado.
El año pasado, por el tsunami financiero internacional, el principal mercado para los productos fue el interno y se notó además el arribo de compradores italianos gracial a la gira de San Juan en las degustaciones internacionales con sus óleos.
De hecho, hacia el tercer trimestre del 2009, prácticamente ya no quedaban stock en la provincia.
Falta industria
La campaña pasada se estimó la cosecha rondando los 55 millones de kilogramos a pesar de las mermas sufridas por el vecerismo y accidentes climáticos como granizadas y heladas aisladas que se llevaron hasta entre un 25 y un 30% de la producción de aceitunas aceiteras según las zonas, y un 50% de la producción las variedades conserveras. De este volumen, unos 15 millones corresponderían a aceitunas conserveras y el resto a aceiteras.
Pero la provincia al igual que lo que sucedería este año, debió enviar olivas por un volumen superior a los 20 millones de kilogramos según informara oportunamente la Dirección de Sanidad Vegetal local. A Mendoza se remitieron unos 3 millones de kilogramos, 2,4 millones de las mismas destinadas a elaborar óleo y el resto a Catamarca y La Rioja.
Así la capacidad de elaboración de conservas en la provincia, estimada en no más de 10 millones de kilogramos se vió superada. Lo mismo sucedió con aceite de oliva, donde al capacidad de almacenamiento funcionó al 100%.
San Juan se debe así una gran inversión industrial y por ello son promisorias las noticias sobre las instalaciones de nuevas fábricas en la zona de Campogrande del Acequión.
Pero también es cierta su deuda comercial nacional e internacional. Durante los 80 y 90 se perdieron marcas importantes como Agros, Del Bono, La Pocitana, Dacia y otras tantas.
Por esto es importante destacar, apuntalar e imitar el ejemplo de firmas como Solfrut del Grupo Phronesis con sus aceites Oliovita , Ciasa con Golden Andes y "Mitos" y el más reciente logro de la Denomicación de Origen Protegida para Seis Marías de la familia Bocca y El mistol de la familia Raspagliesi.

