La ganadería argentina avanza hacia horas definitorias de su historial debido al entorno adverso a la actividad, constituido en el escenario nacional e internacional en el que se desenvuelve.
Esto sin lugar a dudas abrirá un abanico de nuevas perspectivas para su desarrollo en los diferentes oasis de San Juan.
Es que la Pampa Húmeda una serie de medidas implementadas a nivel nacional terminaron por expulsar a los productores, de la actividad ganadera al cultivo de las oleaginosas y con ello se desplazaron las praderas de engorde o lecheras hacia zonas más marginales.
Es que con precios fijos en los cortes de carne destinados al mercado interno, regulación de las exportaciones cárnicas y una elevada presión fiscal, Argentina en el 2010, volverá a tener el mismo stock ganadero de principios de los ’60, cuando en argentina habitantes unos 20 millones de personas mientras en la actualidad sumamos unos 44 millones de habitantes aproximadamente.
Al mismo tiempo la existencia ganadera se reduce campaña tras campaña tanto para carne como para la lechería y según el informe de la presente campaña 08-09 con 55 millones de cabezas a unos 48 millones en la 09-10, pasaremos a la campaña
El crecimiento poblacional sumado al decrecimiento ganadero hacen pensar en que el consumo interno de carne vacuna será muy afectado. Ya se habla de que si se intensifica la baja del stock ganadero y el país debe importar carne se producirá una suba de precios de hasta el 50 %" y lejos del alcance de la media de ingresos de las economías familiares argentinas.
Así las cosas según CRA para este ciclo que termina -2008-2009- se exportarían unas 429.000 toneladas, mientras que se anticipa que en 2009-2010 no se venderá nada al exterior.
Junto a la carne vacuna habrá problemas de abastecimiento de trigo, leche y carne en nuestro país y así lo afirman las fuertes subas del precio de la soja en el mundo porque, debido entre otros conceptos, a la fuerte reducción de su producción en Argentina. En el caso de la lechería hay liquidación de vientres y tambos dado que el control de precios no sucedió para el consumidor pero si redujo la preñez.
En síntesis, la oferta de carne se aleja de los 70 kilogramos por habitante por año de nuestro país y solo habrá para abastecer el año próximo un consumo medio de 50 kilos de carne por habitante.
Sin embargo recientemente el presidente de la Sociedad Rural Argentina, Hugo Biolcati, advirtió que la producción vacuna no alcanzará para cubrir la demanda del año que viene: "para el 2011 y 2012 lo podemos revertir, pero con políticas y estímulos adecuados".

