Los racimos en Carpintería forman parte de las primicias sanjuaninas en uva de mesa argentina.

Comenzó la cosecha de uva de mesa en San Juan y aún no disipa la incertidumbre sobre la posibilidad de exportar a Brasil. Es que los requisitos fitosanitarios para acceder a sus mercados siguen dejando hoy afuera los productores sanjuanino, ya por el bromurado por la "falsa arañita de la vid" -Brevipalpus chilensis- sino por la "polilla de la vid" -Lobesia botrana-.

Así las cosas, los racimos irán nuevamente este año a mercado interno ya que si bien los productores se confiaron en las acciones del gobierno local y viceversa, el gobierno local confió en las acciones privadas para cumplir con las exigencias del Senasa y, aunque la sanidad es buena, los controles son tan exigentes que no dejan margen.

Cabe recordar que con unas 12 mil hectáreas de variedades de vid destinadas al consumo en fresco o pasa, nuestra provincia llegó exportar el 90% de los racimos argentinos -unos 80 millones de kilos- hace justo 10 años atrás. El año pasado se remitieron un poco más de 4 millones. 

COSECHA

Suplemento Verde de DIARIO DE CUYO participó del primer día de cosecha en Finca Yatasto de Eduardo "Chiqui" Barceló, donde el ingeniero Marcelo Marín comentó: "Comenzamos hoy 6 diciembre en un año normal en cuanto a fecha. Siempre cortamos los primeros racimos entre el 5 y el 10 de diciembre de cada año. Arrancamos con la variedad Cardinal bajo cubierta los primeros días de diciembre. A mediados de este mes se suma la variedad Superior seedless y luego en las últimas semanas del año, podemos enviar Red Globe".

"Nuestra mayor extensión de parrales es de la variedad Superior y Red Globe, ambas con 20 más y luego seguimos con Cardinal de 12 hectáreas, a las que se suman Victoria y Alfonso en menor superficie con Flame para pasa", comentó.

Sobre los principales destinos marcó "el Mercado Central de Buenos Aires, Mar del Plata, Córdoba; es decir, los principales centros de consumo del país y esperando ver el desenlace respecto de la Lobesia botrana. Ojalá podamos llegar a hacer algo. Para ello contamos con las certificaciones exigidas en comercio exterior".

Comentó que "si bien los precios de mercado se mantienen, en el último año aumentaron los costos hasta unos $350 la caja de uva sin contar los racimos trabajados manualmente por unas 50 personas entre cosecha y empaque". Finalmente y sobre el impacto de la sequía, indicó: "El crecimiento de la primavera ha sido bueno y normal con buen calibre. Hemos sido más eficiente en el uso del agua, controlando las dosis y momentos del riego con mayor precisión".

 

"Las uvas de mesa de San Juan marcan una diferencia sustancial en sabor, sanidad y calidad sobre las demás. Por ello debemos apostar siempre al cuidado del patrimonio fitosanitario" consignaron los productores Eduardo Barceló de Finca Yatasto y Carlos Pablo Barceló de la Niña Bonita, este último junto a Alejandro Aracena.

 

 

  • Esta cosecha debe enseñar a ser previsores

La uva de mesa de San Juan goza de buena sanidad y calidad, pero a veces las normas nacionales e internacionales se vuelven complejas de superar si no se abordan con tiempo.

El empresario Eduardo "Chiqui" Barceló manifestó su "impotencia y esperanza en una rápida resolución en las diferencias de exigencias establecidas por los organismos fitosanitarios respecto de otras naciones que envían sus uvas a un mercado exquisito como Brasil, e incluso ahora, el mismo Sur argentino. Los sanjuaninos estamos impedidos de ingresar a ambos mercados hoy. Hay cambios de autoridades hoy en el ministerio, pero este tema deberíamos haberlo conversado en marzo y no en noviembre". Esta última frase en relación a la reunión cubierta por este matutino hace 15 días entre Juan Carlos Turcumán y Fabián Barceló del sector privado con los ingenieros Luis Kulichevsky de Sanidad Vegetal local y Carlos Bonchef del Senasa.

Desde el Senasa el responsable del programa de control de Lobesia botrana y mosca de la fruta entre otras plagas cuarentenarias indicó: "Para Brasil por las nuevas exigencias establecidas deberán seguir bromurando por la polilla de la vid y para el Sur argentino y Mendoza también por la Ceratitis Capitata -mosca-".

Barceló remarcó "nosotros invertimos hace muchos años en genética de variedades, riego por goteo e infraestructura de frío. Es claro que si hemos invertido unos U$S 3 millones en la actividad, volcar U$S 100 mil más no nos es problema. El problema es que el bromurado en Argentina, a cambio de Chile, está concentrado en pocas manos. Deberíamos haber trabajado con más tiempo. En este sector siempre es necesario seguir invirtiendo".

Sobre este último requisito Bonchef indicó: "Cualquiera que cumpla los requisitos del Senasa y los demás organismos nacionales, provinciales y municipales puede instalar una cámara de bromuración. El problema es que para esta campaña ya no llegamos".

NIÑA BONITA

Desde "La Niña Bonita" Carlos Barceló, y su hijo Pablo indicaron que "nosotros contamos con 25 hectáreas con 15 de la variedad Cardinal, 2 hectáreas de Superior Sedleess, 3 hectáreas de Victoria y el resto Red Globe y Cereza. Argentina hoy pide más uva sin semilla y también la vista de la uva Victoria. Nosotros estamos focalizados al mercado interno, convulsionados con la sequía y los controles fitosanitarios".

 

 

Números del Central de Buenos Aires

  • 78,7  por ciento de la uva ingresada a este mercado en 2019, unos 13 millones de kilos, fueron originarios de la provincia de San Juan.
  • 76,5  por ciento de las ventas del Central fueron sanjuaninas durante el 2020, unos 11,6 millones de kilos, el año de la pandemia.
  • 2.300  pesos se cobró la caja de uva Cardinal de excelente calidad esta semana en el Mercado Central de Buenos Aires.