Dr. Ing. Oscar Dölling, director del Programa de Gestión Integral de Cuencas Hidrográficas de la Facultad de Ingeniería de la UNSJ.


A menudo hemos escuchado hablar que el cambio climático es el responsable de todo lo que está pasando con el clima en la Tierra y específicamente en San Juan. Pero en realidad, lo que nadie nos dice, tal vez porque alguna oculta razón lo moviliza a generar mitos de terror y caos en la comunidad (recordemos las expresiones en el 2010 de climatólogos que decían que San Juan y toda la Argentina se estaba tropicalizando) es que tanto el clima como su variabilidad y ciclicidad están gobernados casi el 100% por la dinámica del plasma solar, esto es la propia actividad solar. Para decirlo muy simple, el sol gobierna el clima, no existe ninguna duda sobre esto. La NASA misma llegó a publicar artículos que hablan de que vivimos en la atmósfera del Sol, con toda la razón y todas las evidencias físicas y científicas indiscutibles.


El Sol por lo tanto es la única fuente de energía responsable de calentar y mover la atmósfera (vientos); de calentar y mover los océanos (corrientes oceánicas y marinas), de evaporar el agua de los océanos, de los lagos, de los ríos y de los arroyos, de transportar las masas de vapor de agua atmosféricas de un punto a otro del planeta (ríos atmosféricos), de derretir las nieves de las montañas y de los hielos antárticos, de regular la temperatura de nuestra atmósfera, de producir la variabilidad diaria de temperaturas y radiación incidente máximas y mínimas del día a la noche, de producir la variabilidad de temperaturas y radiación solar de una estación del año a la otra y también la variabilidad de radiación solar incidente dentro de un ciclo solar y entre un ciclo solar y el siguiente. Los agricultores saben bien qué es el sol y cómo impacta en sus cosechas.


Bien entonces, dado que no existe otra fuente de energía que da origen al clima, nos hará muy bien empezar a aceptar aquello que ya sabían nuestros ancestros, de que el Sol es el principal responsable de los tifones, de los huracanes, de las lluvias convectivas, de las sequías, de las nevadas, de generar todas las ciclicidades observadas del tiempo atmosférico diario, del clima estacional y su variabilidad plurianual. 

COMPARACIÓN de manchas solares con escurrimiento del río San Juan. 


El Sol es también responsable directo de todos los fenómenos conocidos tales como el ENSO (famoso fenómeno del Niño y de la Niña) dado que es la única fuente de energía que calienta los océanos y moviliza las corrientes oceánicas que son de origen térmico y salino. 


O sea, el Sol es el principal responsable, con un grado de determinación estadístico del 92%, de la sequía que estamos viviendo hoy en San Juan, no así el CO2 cuyo aumento continuo no presenta ninguna ciclicidad y por tanto no se puede tomar como una variable que permita explicarnos ninguna correlación directa con la ciclicidad plurianual climática observada. Podemos concluir, de los estudios que hemos realizado los últimos 20 años, que las sequías se pueden predecir en duración e intensidad, al menos con 2 años de anticipación, dado que están correlacionadas directamente con la actividad solar y que existen desfasajes temporales entre 12 y 24 meses entre actividad solar y su impacto en las precipitaciones. 


"Desde hace más de 4 años hemos dado a conocer esto a nivel público, gobiernos y privados desde nuestro programa de Gestión Integral de Cuencas Hidrográficas del Departamento de Ingeniería Civil de la Universidad de San Juan, aunque lamentablemente no hemos sido escuchados, ni por el gobierno, ni por los usuarios del agua. Yo lo atribuyo al carácter hipnótico y de anestesia que genera en las personas los conceptos del cambio climático, suelo escuchar en varios ámbitos, todo es impredecible, se intensifican las lluvias, se intensifican las crecidas, se tropicaliza la Argentina, se derriten los polos, y todo por culpa del CO2, o sea el mensaje final es que hoy no podemos predecir qué va a suceder mañana, lo cual es una completa falacia. No estoy en contra para nada de una cultura de limpieza y control de la contaminación en todos sus órdenes (agua, océanos, tierra y atmósfera), pero atribuirle dotes mágicas de desequilibrio al CO2 y dejar de lado la actividad solar, que es fuente de toda la energía que produce la variabilidad climática, allí yo pongo un límite muy fuerte, dado que se trata de una irresponsabilidad mayúscula. Claro que hablo de la irresponsabilidad de algunos científicos que tratan de influir con medias verdades en el accionar político y económico de nuestros pueblos". 

La acción solar es fundamental en estos casos.


Lo que debemos saber también es que la actividad solar tiene ciclos. Estos ciclos se pueden visualizar a través del conteo de lo que se denominan Manchas Solares, o sea el Sol no es una constante como algunos quieren hacernos creer. El Sol no sólo es un plasma que gira sobre su propio eje con velocidad de rotación diferente entre su ecuador (tarda 25 días en dar una vuelta) y sus polos (tarda 36 días en dar una vuelta), sino que también es un gran magneto que cambia de polaridad (signo positivo o negativo de sus polos) aproximadamente cada 11 años. Esta diferencia de rotación es la responsable de deformar los campos magnéticos solares generando la aparición de manchas solares y estas aumentando la radiación solar incidente sobre la tierra, incluso a veces provocando grandes desprendimientos de masa coronal solar que impactan en la atmósfera terrestre generando numerosos interferencias de radio y apagones masivos por perturbaciones magnéticas y eléctricas en las redes de transporte y distribución de energía eléctrica. 


Es mucho lo que ya sabemos y más aún lo debemos entender de la dinámica solar, pero lo que sí es claro que no se va por buen camino si nos aferramos a ideas preconcebidas y enlatadas que lejos de contribuir a avanzar en el conocimiento de los pronósticos climáticos, nos apartan completamente de la búsqueda de los verdaderos precursores climáticos, como lo es principalmente el Sol. El Sol es la única fuente de energía y por ello su conocimiento da casi completa luz hoy realmente a todo lo que está pasando en nuestro planeta con el clima. Lejos de dejar de estudiarlo deberá el hombre mejorar su conocimiento sobre el mismo. De hecho hoy los científicos de la NASA, la ESA, los chinos y los japoneses ya se han dado cuenta y están invirtiendo, en conjunto y separadamente, miles de millones de dólares en lanzar y mantener en el tiempo una constelación de observatorios solares espaciales que ya hoy nos ayudan a conocer más de la dinámica de nuestro astro rey.


Una realidad física climática que tiene mucho que ver con la naturaleza física, química y magnética de los fenómenos involucrados y muy poco que ver con las expresiones egoístas de los intereses políticos, económicos y que lamentablemente se tratan de imponer a la razón impulsando y manipulando la opinión pública. 

Incidencia del sol según el año de la década.


El Sol está hoy inactivo (hay pocas manchas solares), y por eso es la sequía que hoy vivimos en San Juan y gran parte de Argentina, Chile y Brasil. Los pronósticos de actividad solar indican que podremos salir recién de esta inactividad cuando alcancemos el máximo solar en 2025, y tendremos recién mejores caudales en 2026 y 2027. Mientras, sólo podremos esperar sequía y algún Niño débil para el 2023 o 2024. Los regante y gobiernos deberían prepararse para esperar a llenar los embalses recién para el 2026 o 2027 y adaptar sus decisiones a esta situación solar.


"Espero que gobiernos, productores, empresarios y la comunidad en general no tomen el atajo de alimentar convenientes grietas, en realidad no deberían existir grietas en la búsqueda del conocimiento genuino si se hace con honestidad intelectual, ni sobre el impacto de la actividad solar en el clima, en nuestras nevadas, en nuestras lluvias y en nuestras sequías ni sobre el impacto del efecto invernadero y el aumento de la temperatura media global, en realidad la atmósfera no presenta esta grieta, sino que debe estudiarse todo en su conjunto y definir exactamente cuál es el grado de impacto de cada factor o forzante climático. A veces el lobby de ciertos intereses económicos o políticos empaña diariamente el trabajo arduo y serio de los científicos que estamos intentando entender la compleja realidad del clima e investigando sus causas e impactos". 


Una realidad física climática que tiene mucho que ver con la naturaleza física, química y magnética de los fenómenos involucrados y muy poco que ver con las expresiones egoístas de los intereses políticos, económicos y que lamentablemente se tratan de imponer a la razón impulsando y manipulando la opinión pública.