Primicias rurales difundió esta semana un informe del organismo de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) con otras entidades asegura que las mujeres trabajadoras rurales y agrícolas de la región América Latina y Caribe son un elemento esencial en la producción de alimentos.
Dicho documento fue realizado en forma conjunta por la Organización Internacional del Trabajo (OIT), la Comisión Económica para América Latina y El Caribe (CEPAL), la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y ONU Mujeres.
"Su contribución a la seguridad alimentaria con sus actividades como trabajadoras agrícolas o no agrícolas, asalariadas, por cuenta propia o no remuneradas es clave", indicó el estudio.
Explicó también que la "brecha de género representa un costo real para la sociedad en términos de producción agrícola, seguridad alimentaria y crecimiento económico".
"Si las productoras agrícolas tuvieran las mismas condiciones que los hombres, sería posible alimentar a 150 millones de personas más en el mundo", se explicó.
También se reconoció que "la estructura productiva no crea suficientes empleos de buena calidad para las mujeres rurales, fuertemente ligadas a los patrones tradicionales de género. Su aporte a la economía campesina es poco reconocido y su acceso a la propiedad de la tierra, limitado’.
Soledad Parada, especialista de la FAO, comentó que las mujeres rurales se ocupan de la agricultura en condiciones de alta precariedad: como trabajadoras por cuenta propia y familiares no remuneradas en proporciones superiores al 50%.
"El número de mujeres incorporadas al trabajo agrícola asalariado es creciente en los últimos años; pero esta integración laboral tiene un carácter intermitente y a menudo es en empleos precarios y mal remunerados", añadió.
Con la numerosa presencia de académicas, estudiantes, dirigentes sociales y sindicales, funcionarias internacionales, de gobierno y organizaciones de mujeres, se presentó este miércoles, en Chile el Informe Regional sobre Trabajo Decente e Igualdad de Género: "Políticas para mejorar el acceso y calidad del empleo de las mujeres en América Latina y el Caribe".
