Las principales rutas de entrada de la información y del procesamiento son la visión y la audición, implicadas directamente en el desarrollo de la lecto-escritura. Un motivo más que suficiente para que los chicos reciban un chequeo médico completo, con el fin de descartar cualquier tipo de problema que pueda perjudicarlos durante el ciclo escolar. En este sentido, la audición no debe dejarse a un costado, ya que es un sentido clave: cualquier deficiencia o dificultad en la escucha puede producir problemas de aprendizaje, como así también de dicción.

"Muchos niños no suelen darse cuenta de su deficiencia auditiva. Algunos de ellos, de manera inconsciente, utilizan estrategias para comprender lo que quieren oír, como leer los labios. Otros, hablan gritando, o bien no registran si alguien les habla por detrás. Una hipoacusia de leve a moderada no diagnosticada a tiempo puede generar severos problemas y trastornos del vocabulario, problemas de dicción y, lo que es más grave, dificultades en el aprendizaje. Todo esto puede prevenirse si al niño se le realiza una audiometría. Este examen, muy sencillo, podría evitar inconvenientes durante el año escolar", afirma Mónica Matti, fonoaudióloga y Gerente de Formación y Calidad de GAES Argentina.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda llevar al niño al médico si presenta dolores en los oídos, supuración, pérdida de la audición, si tiene problemas para aprender a hablar o bien no entiende cuando otra persona le habla.

La visión

Los últimos estudios sobre "Visión y Aprendizaje" indican que el 73 por ciento de los niños con problemas de aprendizaje tienen también problemas de visión y que el 80 por ciento del cerebro funciona, de una forma u otra, relacionado con la visión

La Neurociencia ha demostrado que las personas son básicamente "seres visuales", esto quiere decir que, para abordar con mayores probabilidades de éxito las dificultades de aprendizaje, resulta necesario habitualmente realizar un buen estudio de visión.

Se debe tener en cuenta que cuando se habla de visión no sólo se hace referencia a la vista. De hecho una buena vista significa que la agudeza visual de una persona, a 6 metros, es perfecta. Y una buena visión, además de permitir ver un 100 por ciento, permite dar significado y comprender lo que se ve.

Se puede decir entonces que la visión es un conjunto de habilidades para identificar, interpretar y comprender lo que se ve.

Estas habilidades se van desarrollando desde el momento del nacimiento, a la vez que se van construyendo una sobre otra. Los papás deben tener en cuenta algunos aspectos que se detallan a continuación para detectar si su hijo tiene dificultades en la visión:

* Se acerca mucho al texto para leer

* Se frota los ojos a menudo

* Ve doble o borroso al leer

* Se queja de dolores de cabeza al finalizar el día

* Mueve la cabeza cuando lee o escribe

* Acompaña la lectura con el dedo

* Confunde las letras o las palabras

* Invierte las letras o las palabras

* Se salta, relee u omite letras o renglones

* Vocaliza cuando lee en voz baja

* Dificultad de concentración y tiene cortos períodos de atención

* Requiere una cantidad excesiva de tiempo para acabar las tareas

* Es lento en la lectura

* Baja comprensión lectora

* No le gusta leer ni escribir

* Mala coordinación general

Si se observan al menos cinco de estos ítems hay que consultar al oftalmólogo de inmediato.