Cerramos un ciclo del calendario para dar comienzo a uno nuevo, y nos gustaría desde "Accodepas’ hacer una suerte de balance, tanto de las propias acciones llevadas a cabo como así también las realizadas por distintas reparticiones estatales, municipales, culturales, etc.
Hemos de celebrar que en los últimos tiempos se vislumbra un cambio positivo en materia patrimonial en nuestra provincia, luego de décadas donde parecía que los temas del patrimonio histórico, artístico, cultural e incluso natural, parecían una utopía o algo lejano, de lugares más desarrollados o con más historia o con mayores tradiciones en cuanto a la salvaguarda del patrimonio.
Hoy el tema patrimonial está en la agenda política y cultural de nuestro territorio, gracias a personas apasionadas, que trabajan tanto en lo público como en lo privado, asociaciones civiles, Ongs, particulares y en ocasiones, algunos organismos decisionales. Elogiamos este cambio positivo en la mentalidad sanjuanina, pero no queremos dejar de visibilizar las deudas pendientes.

Casos como la obra de puesta en valor/remodelación/consolidación/refacción de la Iglesia de Jáchal, la restauración y puesta en valor del "casco histórico’ de Tamberías (tanto la calle histórica como la Escuela de Sarmiento gobernador). La obra de restauro del Monumento al Deporte de Carrieri, la obra y proyecto de consolidación/restauración del emblemático edificio de Turismo de Ramos Correas, las gestiones que se realizaron en torno al nuevo transformador ubicado en las inmediaciones del Parque Nacional El Leoncito, tendiente a mover su ubicación y el posterior concurso arquitectónico para diseñar un "dispositivo de implantación’ que incorpore diseño y minimice su impacto visual en un entorno natural celebre. La restauración de la Capilla de Catalve en Calingasta, la recuperación de tapiales históricos en Las Flores e Iglesia, como así también diversos trabajos en curso tendientes a la protección de casonas históricas en ese departamento.

El freno a la demolición de la Casa Barboza, sitio histórico donde San Martín se alojó camino al Cruce de los Andes y una de las últimas viviendas de fines del siglo XVIII en San Juan. La puesta en valor de los Chalets María Luisa y Cantoni, las gestiones que estamos realizando para declarar "patrimonio municipal’ de la casa de la primera mujer legisladora de la Argentina, Dra. Emar Acosta, algunos gestos como la inclusión de la Casa Moderna en el anexo de la Legislatura provincial, el evento cultural en torno a la casa Carrieri, celebrado recientemente, la próxima exposición en torno a la obra de Sugo realizada por Exedra y el Museo Provincial de Artes.
Las incipientes pero necesarias tareas de mantenimiento en el interior del Hospital Rawson. La actual restauración, puesta en valor y actualización tecnológica de la Plaza 25 de Mayo.

Obras que pueden gustar más o menos
Todas tienen sus luces y sombras, pero es importante resaltar el arduo trabajo que hay detrás, al margen de los gustos y criterios.
Creemos que de forma individual y colectiva hemos hecho mucho por la salvaguarda de nuestro Patrimonio, pero aún queda mucho por hacer. San Juan tiene muchas deudas que saldar, y desgraciadamente el factor tiempo, esa extraña sustancia que tiene el poder de legitimar la historia con mayúscula, las historias con minúscula, las instituciones, las obras, de dar esa ‘patina de dignidad’, también tiene su parte destructiva. Si no hacemos algo a tiempo, muchos ejemplos corren severo riesgo de perderse, algo que a la burocracia nunca entiende y siempre encuentra formas de eludir.
Creemos de capital importancia que se articulen medidas y políticas en torno a las Ruinas de Hilario, celebre exponente de la arquitectura industrial de mediados del siglo XIX y un símbolo de la obra de Sarmiento. Lo mismo ocurre con el casco fundacional de la Estancia El Leoncito, un temprano referente también del siglo XIX que muestra la historia de la producción agrícola y la colonización interna de nuestro territorio. También es importantísimo que se tomen medidas en la capilla de Achango, valiosísimo testimonio de la colonización hispánica y un icono local de la presencia jesuítica, además de un asentamiento en continuidad desde el siglo XVII al XIX, el conjunto está severamente dañado, apuntalado con palos, la capilla actual posee una grieta estructural y las ruinas de la capilla vieja está totalmente descuidada. Estas obras esperan desde hace décadas una tarea de conservación y restauro, obras extremadamente vulnerables, ya que están hechas con de la carne misma de la tierra: el adobe.
Las preocupaciones
Nos inquieta inmensamente la vulnerabilidad de sitios arqueológicos, tenemos una ley sumamente estricta pero poco se aplica: mucha gente nos comunica su gran preocupación por el descuido de los petroglifos rupestres de Los Morrillos, expuestos a una vandalización acuciante, lo mismo ocurre con otros yacimientos originarios.
Con respecto al patrimonio arqueológico en otra línea temporal, las ruinas de la Iglesia Vieja de Trinidad siguen esperando su resguardo, se trata de la única ruina religiosa de la provincia y ubicada sobre una de las áreas fundacionales de San Juan y un valioso testimonio tardío de la arquitectura religiosa de fines del siglo XIX, si bien la obra es de inicios del XX. Lo mismo ocurre con el Estadio Viejo/Ex Legislatura, que fuera un símbolo del deporte en los años 20 del pasado siglo, una obra de vanguardia en cuanto a lo constructivo con una fachada ecléctica no menos valiosa, donde funcionara luego del terremoto de 1944 la Legislatura Provincial y posteriormente fuera un centro de detención clandestina durante la última dictadura militar. Caso similar, aunque no tan lamentable, ocurre con la sede vieja del Hospital Rawson, icono tardío del higienismo y símbolo del cantonismo. Si bien se han realizado algunas obras paliativas, estas carecen de criterio en restauración científica, no cumpliendo los convenios internacionales de la Carta de Venecia. Urge una consolidación estructural y un restauro riguroso de su aparato ornamental, vitrales, estratos de revoques, metales mansardas y la crestería que aún subsisten tramos y pueden ser replicados para restaurar su imagen original (elementos tipo ‘rejas’ que se colocan en las cumbreras de la arquitectura tradicional sobre todo francesa para partir la nieve, acá es solo un elemento estético)
También queremos expresar nuestra preocupación por el monumento de la "Cabeza del Indio’, obra escultórica y monumental del célebre Luis Perlotti, que data de 1925 y su deterioro y falta de mantenimiento no ha encontrado hoy solución. Necesita una restauración criteriosa urgente, no es "pintar y hacer botella’, esta deteriora la piedra y hace que pierda volumen y los juegos de luces y sombras originales. Otro tema importante, vulnerable y casi invisible: el "patrimonio archivístico’, nuestra provincia padece lamentablemente la brecha digital; aproximadamente 20 años de atraso en tecnología OCR en relación a otros países, es menester digitalizar y escanear documentos históricos y cumplir la normativa vigente del tema, se trata de un patrimonio en papel extremadamente delicado que necesita condiciones de conservación de alta tecnología y para eso en la actualidad se apunta a digitalizarlo, por un lado para su preservación y por otro para masificar la información cultural a toda la ciudadanía a través de la informática.
En orden del patrimonio natural, el tema riego del arbolado público o de alineación es un tema de extrema urgencia, y lleva mínimo cuatro décadas de acciones pobres y poco articuladas. Urge abordar el tema de forma sistémica, no sabemos a ciencia cierta el caudal de agua mínimo que corresponde al arbolado y sabemos que esto no se cumple, crisis hídrica aparte debemos buscar soluciones que aborden el problema desde lo macro a lo micro. Insisto, no podemos seguir realizando parches, la situación es compleja, pero por esto mismo debemos seguir trabajando arduamente. Sin agua, no hay árboles que salvar…
No permitamos que el desinterés y la mano humana destruya lo que la naturaleza no hizo. A veces pareciera que la indolencia y el desinterés, son más peligrosos que un terremoto. Sigamos trabajando como venimos, hace diez años este orden de acontecimientos era impensable. Sigamos salvando las cosas que vale la pena rescatar de nuestra historia, de nuestra tradición y de nuestro terruño.









Por: Arq. Leonardo Correa Fili, Comisión Directiva de ACCODEPAS



