Si hacemos un análisis de la situación actual del tomate que va a fábricas, en nuestro territorio, vemos inicialmente que no se acercan, como sí lo fue en la campaña 2008/9. Con una demanda exactamente igual a la de la temporada anterior 2010/11, de 550 mil toneladas, y una producción similar a la del año previo, de sólo 355 mil toneladas, la brecha de separación, para cubrirla es de un 35%.

Entre otros parámetros se destacan, el mantenimiento de Mendoza en la producción de los últimos 2 años, sobre los 150 mil toneladas y el aumento de San Juan, que pasó de 75 mil a 90 mil toneladas. Otras regiones, como Río Negro bajaron de 72 mil a 55 mil toneladas y el NOA se mantuvo sobre las 58 mil toneladas. Ellos, todos, conforman el grupo productor nacional de tomate para industria.

En tanto, en superficie plantada, muy lejos de aquellas 10.500 hectáreas de la temporada 2003/4, con valores que cayeron a 8.250 en 2007/8, esta última campaña se totalizó sólo 6.775 hectáreas.

Los rendimientos promedios nacionales son bajos, sobre 52.400 kilos por hectárea y valores muy cercanos desde la temporada 2008/9, pero sin dudas en San Juan están los mejores rindes del país y más aún de los agricultores nucleados en la Asociación Tomate 2000, bajo el amparo del PACIT (Programa para el Aumento de Competitividad de la Industria del Tomate).

Su supervisor, el ingeniero agrónomo Cosme Argerich, del INTA La Consulta, dijo a Suplemento Verde que "Cuyo ha sido la zona principal del país, totalizando el 66% de la producción, y el 60% de la superficie cultivada. En nuestra asociación, de 14 años de vida, llegamos a sumar 128 productores (8 más que el año previo), cubrimos con el asesoramiento técnico 2.160 hectáreas (332 más que en la campaña pasada), y en producción rondamos los 146.000 kilos, el 60% de toda la zona cuyana. Los rendimientos generales subieron a 70.300 kilos por hectárea, y si se excluyeran las fuertes granizadas que hubo, se hubiera llegado a 76.400 kilos por hectárea, todo un récord. Podemos decir que estamos bien, mejoramos, desde nuestra asociación, pero en general, el negocio para los productores comunes, está sin crecimiento".

Si analizamos las importaciones, la balanza se inclinó. Con más de U$S28 millones entre pelados, concentrados (el mayor volumen) y salsas, no se equilibran con los sólo U$S9,7 millones de exportación (donde salsas es el rubro que lidera).

En el rubro exportación de tomates secos, que es donde San Juan se destaca, se creció de 489 toneladas a 671, un valor cercano al 27%; y en recaudación, se pasó de U$S2,3 millones a 3,2, con un 28% de aumento.

Brasil compra el 53% del tomate seco, Alemania el 15%, Francia el 14% y el resto se reparte entre varios países. San Juan tiene las principales empresas de este novel sector.

Viendo en detalle la actuación de San Juan, es importante mencionar que aquí se logran los más altos rendimientos por hectárea del país. Hubo algunos lotes, bien seleccionados, con productores de vasta experiencia hortícola, que sumando factores como riego por goteo, subsolado en seco previo, enguanado en tiempo y forma, según lo agronómicamente indicado, con cosecha mecánica, que pasaron los 150.000 kilogramos de tomate por hectárea. Argerich a esto dijo "hay mucho potencial, si toda la superficie que maneja la Asociación Tomate 2000 tuviera riego por goteo, igualaríamos y hasta superaríamos a California". ¡¡¡Muy alentador!!!