Los investigadores del IFAPA La Mojonera, José Ignacio Marín-Guirao y Miguel de Cara, quienes trabajan en el proyecto Best4Soil, han confirmado que los suelos agrícolas que trabajan especialmente el monocultivo de manera intensiva, un patrón que se cumple en su mayoría en la provincia de Almería, están presentando los primeros problemas derivados de fatiga. De acuerdo con los expertos, en los sistemas de producción agrícola resulta de gran relevancia percibir el suelo cultivado como un ecosistema complejo, que presenta unas características propias, y en el que se producen una serie de procesos fundamentales de los que dependerá en gran medida la salud y la fertilidad del mismo que son mediados, esencialmente, por el componente biótico, y especialmente por los microorganismos edáficos. sí, la salud del suelo estará principalmente determinada por las características o atributos ecológicos del medio edáfico y, en consecuencia, relacionada íntimamente con su capacidad de resiliencia. Desde el punto de vista de la sanidad vegetal, la infestación de un suelo por agentes patógenos es considerada una perturbación biológica del mismo, siendo la supresividad del suelo, es decir, su capacidad para suprimir la manifestación de esos patógenos, una propiedad con carácter biológico que puede implicar a una o varias especies microbianas, lo que apoya la concepción del suelo como un "ente vivo".


