El anteproyecto de un legislador santacruceño que propone aplicar un nuevo impuesto al vino, tabaco y alimentos "no saludables", para ampliar las asignaciones universales al ámbito del deporte, genera un fuerte temor en la industria vitivinícola.
Si bien todavía es difícil estipular un número exacto, Bodegas de Argentina, la entidad empresarial que aglutina a la mayoría de las bodegas del país, calcula una pérdida cercana a los $150 millones anuales para Mendoza.
En el sector especulan con que con esta iniciativa el Gobierno nacional pretendería recaudar unos $2.500 millones, una cifra que consideran "insignificante" si se tiene en cuenta que el titular de la AFIP, Ricardo Echegaray, anunció que sólo en junio se habían recaudado $140.000 millones.
