Buen gusto, un espectacular escenario, muy buena organización y una inmensa emoción en el público, pude apreciar el domingo pasado cuando en el sector remodelado de la vieja estación del ferrocarril el público se acercó no solo a degustar si no a conocer más de vinos. La apuesta del Ministerio de la Producción tuvo éxito total a tal punto que varios asistentes le pidieron al ministro Díaz Cano en persona "que se repita" o "para cuándo la próxima". Esto pone en evidencia la necesidad del sanjuanino del siglo XXI por conocer y descubrir el vino. 

Hombres y mujeres por igual, desde jóvenes a adultos mayores, recorrieron los stand de las 25 bodegas muy bien dispuestas y apelando al buen gusto en la manera de exponer sus productos, con un acento importante en la forma de explicar fácilmente los detalles de producción y elaboración como de consejos para descubrir los atributos del Malbec, el varietal insigne de la Argentina y hoy muy valorado en el mundo. Aprecié con gusto cómo los dueños de las bodegas con sus enólogos apelaban a un lenguaje simple para responder desde preguntas muy técnicas hasta las más inocentes. 

Y de eso se trata. Responder lo que el público no sabe del vino, abriendo la puerta a la pregunta, rompiendo con el molde que sólo los que "saben" pueden ingresar a ese mundo selecto. Comunicar el vino es lo que falta y mucho para llegar a seducir a los consumidores, y de manera especial a los jóvenes de hasta 30 años.

Con la realización de este evento queda demostrado que no hay que tener temor a la convocatoria, a los nuevos horarios, y lugares. Hay que romper el molde de lo tradicional y animarse a nuevos desafíos. Acá el rol de las bodegas es clave. El Estado acompaña, pero las bodegas deben salir a arriesgar más si quieren por lo menos que sus ventas no sigan cayendo en un sector terriblemente competitivo como el de las bebidas.

En un contexto de crisis con disminución de las exportaciones de vinos, una salida interesante es el mercado interno. Y la Argentina tiene, a pesar de la caída de consumo por habitante, todavía un importante mercado. Recientes encuestas lo avalan: en 7 de cada 10 hogares argentinos se toma vino.

San Juan debe multiplicar las campañas de promoción de su vino, el número de estudios acerca del sector, así como los programas para conseguir una producción sostenible. Informes internacionales señalan que la alta competencia del sector, la sobreproducción de los últimos años y la creciente importación de vino internacional, harán que el número de pequeñas bodegas disminuya en los próximos años dando lugar a cierres y adquisiciones por compañías más grandes. Esto hay que evitar.

La cultura del vino se extiende progresivamente gracias a los esfuerzos promocionales, informativos o la creación de nuevos espacios como los bares de vinos entre otros. No hay otra forma.

 

17 de abril


En el 2011, Wines of Argentina, la entidad responsable de comunicar la marca argentina de vino alrededor del mundo, estableció el 17 de abril como Día Mundial del Malbec. Lis Clément, gerente de Marketing y Comunicación en ese entonces, fundó esa fecha especial porque estaba convencida que esta celebración ayudaría a posicionar el Malbec como una de las joyas del vino argentino. De excelente calidad, sorprendente y diverso, el Malbec argentino lideraría el camino para posicionar a Argentina como uno de los epicentros enológicos del mundo.

Actualmente, más de 60 ciudades alrededor del mundo (coordinadas por el Ministerio de Relaciones Exteriores y Culto) organizan eventos para honrar al Malbec, la comida y el estilo de vida argentinos. Cada año se crea un tema relacionado al Malbec y a la cultura argentina. Este marco permite que cada celebración sea creativa y se adapte a la idiosincrasia del país. El Malbec fue plantado inicialmente en Francia, logró su punto más alto de desarrollo en Argentina y actualmente viaja por el mundo para darse a conocer como uno de los jugadores principales de la industria vitivinícola internacional.

Este festejo se conmemora cada 17 de abril porque fue ese día, en 1853, cuando se presentó oficialmente el proyecto para crear la Quinta Agronómica de Mendoza -la primera escuela de agricultura del país- donde Domingo Sarmiento contratara al francés Michel Aimé Pouget para dar paso a fundar los cimientos de la vitivinicultura argentina.

Desde esa fecha la provincia de San Juan ha adherido a esta celebración con un crecimiento exponencial de público participante.

Las bodegas que se sumaron en este año fueron: Bodega y Viñedos Casa Montes, Merced del Estero, Sierras Azules, Bodega Graffigna, Entre Tapias, Augusto Pulenta, Borbore, Magia Andina, Millás Hermanos, Santa Sylvia, Bodega Tierra de Huarpe, Verbo, Finca Camuñas, Bodega Familia Azcona, Bodegas Nesman, Las Marianas, Autores de Vino, Finca Marale, Alta Bonanza de los Andes, Morchio & Meglioli, Villa Borjas, Viñas de Segisa, Pernod Ricard Argentina, Callia, Finca Los Guindos Pedernal y Champañera Miguel Más

En el Rincon Gourmet estuvieron: De la Prescilla Siete caminos, Familia Bosque, Granja Pocitana, Manjares del Sol, Wapi
Como emprendedores (Industria): Seix Diseño Hexagonal, Cubiertos de Caña, Oyila y Ceramica de autor.