A pocas horas del siniestro, Suplemento Verde recorrió la zona y dialogó con los hermanos Víctor Alberto, Sergio Agustín y Juan Sebastián Grau, propietarios de la Estancia Guañizuil afectada por el voraz incendio que devoró más de 150 hectáreas de bosques y otras 150 de praderas con pasturas.

La estancia funciona desde el arribo español y con anterioridad había un asentamiento autóctono. Siglos más tarde fue concebida por el ex gobernador de San Juan, doctor Federico Cantoni y sus dos hermanos, como un fuerte polo de desarrollo agroindustrial donde, entre otras actividades, explotó la cría de ovejas Karakul, la cría de zorros plateados, todo tipo de animales de granja, cultivos forestales como el álamo y la producción de semillas de alfalfa. Además en el lugar se cultivaron especies de manzano, robles, acacias, cipreses y cedros del Líbano y nogales entre otras especies importadas de toda Europa y otras naciones.

También la agroindustria exportadora encontró su espacio y no sólo funcionaba un aserradero y una fábrica de quesos de leche de vaca y leches finas y una curtiembre, sino también una fábrica de sidra y calvado de manzana, que junto al Astrakán se exportaban a la Rusia.

Afortunadamente el "caserío central" y la infraestructura edilicia no sufrieron ningún daño gracias al apoyo de toda la comunidad iglesiana que acudieron de manera espontánea, solidaria e inmediata a colaborar con la familia Grau en la extinción del incendio. Pero el daño al patrimonio histórico y ecológico ya está hecho.

Renacer de las cenizas

La familia Grau adquiere el establecimiento de 260.000 hectáreas en 1973 en estado de abandono y saqueo. Suplemento Verde visitó en reiteradas ocasiones el lugar para informar sobre diversos cultivos como los que desarrolla desde hace dos años la Coidesu -Cooperativa Iglesiana para el Desarrollo Sustentable-, integrada por 16 productores agrícolas, forestales y turísticos, presidida por el señor Delfín Muñoz de la localidad de Tudcum.

Esta cooperativa trabaja ya en el cultivo de unas 3 hectáreas de ajo para semilla y prepara unas 10 hectáreas para el cultivo de papa para la empresa de catering Alta Tecnología Alimentaria -ATA- y unas 25 hectáreas de alfalfa. También se cultivaba una hectárea de semilla de cebolla que se perdió con el fuego y se han destinado unas dos hectáreas para cultivos experimentales.

Luego de cuatro jornadas de combate contra el fuego, pudieron recorrer la zona desbastada y como un signo de esperanza encontraron tres surgentes, otrora ignorados, los que servirán "para reescribir la historia de este oasis cordillerano".

Para los hermanos Grau, tal como lo manifestaron, "comienza el tiempo de reconstruir y por ello apostamos a posicionar a estancia Guañizuil como un modelo de desarrollo sustentable, mediante la construcción de capital social y alianzas estratégicas con las comunidad, las empresas mineras, el gobierno provincial y el municipio, que ya nos manifestaron su intención de apuntalar las labores de recuperación, generando el espacio para la convivencia de las actividades turísticas, agroindustriales y mineras", tal como lo fue en sus comienzos.