La computadora Portegé Z30 de Toshiba. 

 

La firma japonesa anunció su retiró hace ya un año del mercado algo que hizo presagiar lo peor para la empresa. La razón de esa retirada, sin embargo, fue estratégica, y permitió a la compañía concentrarse en sus dos grandes mercados tradicionales: la educación y las grandes cuentas, con una especial atención a las administraciones públicas. 

Los resultados no han podido ser mejores. Durante el último año, en efecto, Toshiba no ha perdido ni uno solo de sus grandes clientes a nivel global. Al contrario, ha ganado un buen número de nuevos. 

En España, la situación es exactamente la misma. Toshiba tiene actualmente un envidiable 30% de cuota de mercado en el sector de la educación, y más de un 20% de cuota en lo que se refiere a grandes cuentas. La empresa prevé terminar el año con un crecimiento de dos dígitos, frente al 2% con que lo hará el mercado de la informática portátil profesional. 

La compañía, además, sigue liderando el segmento de portátiles ultraligeros (entre 1 y 1.5 kilogramos) permaneciendo en un más que cómodo 40% de cuota de mercado. 

Para Emilio Dumas, director de Toshiba Iberia, el hecho de que los equipos Toshiba se fabriquen al 100% en fábricas propias "es un factor diferencial, especialmente en lo que se refiere a seguridad. Buena muestra de ello es que nuestro equipo más vendido, el Portegé Z30 es uno de los más caros de toda la gama". 

Para el próximo año, la firma prevé mantener su posición en los sectores educativos y de la Administración, que juntos suponen cerca del 50% de su negocio.