Twitter anunció esta semana que ampliará la publicidad política en las próximas semanas para “facilitar la conversación pública en torno a temas importantes” y alinear su política publicitaria con la de la televisión y otros medios de comunicación.

Aunque no quedó claro de inmediato qué tan extensos serán los cambios, representa una modificación con respecto a una prohibición global de anuncios de candidatos, funcionarios electos y partidos políticos anunciada en 2019 por el cofundador de Twitter -y director ejecutivo en ese momento- Jack Dorsey.

Dorsey justificó la prohibición, que provocó la ira del entonces presidente Donald Trump embarcado en la campaña de reelección, diciendo que “el alcance de los mensajes políticos debe ganarse, no comprarse”.

Pero desde que Musk se hizo de Twitter por valor de 44.000 millones de dólares, ha alegado censura por parte de la anterior dirección de la plataforma social y ha promulgado amplios cambios imprevistos. Entre otras importantes modificaciones, la empresa ha puesto fin a una política que impedía compartir desinformación de Covid, ha restablecido las cuentas de Trump y otras personalidades calificadas como de derecha y ha prohibido a los usuarios seguir el recorrido del jet privado de Musk en tiempo real.

Twitter permite actualmente algunos de los llamados anuncios temáticos o anuncios basados en causas para algunos temas económicos, medioambientales y sociales, aunque con restricciones. La empresa anunció que también flexibilizará su política sobre este tipo de anuncios en Estados Unidos.

La publicidad política era una fuente de ingresos menor para Twitter antes de la prohibición: menos de 3 millones de dólares en ventas durante las elecciones de mitad de mandato de 2018 en Estados Unidos. Aun así, la relajación puede ayudar a una empresa que ahora lucha por frenar las pérdidas de ingresos publicitarios a medida que las marcas se alejan del sitio en medio de la preocupación por sus políticas de moderación.