Supongamos que se te han pasado las horas volando y que no has podido o se te ha olvidado sacar la mancha de vino tinto cuando hubiera sido el mejor momento. No te preocupes porque todavía te queda una solución: echar un poquito de jugo de limón sobre la mancha o, en su defecto, una mezcla de vinagre y agua (al 50% cada una) y dejar actuar unos minutos sobre la prenda. A continuación limpia en el lavarropas.

