El zapallo es uno de los ingredientes característicos del otoño. Esta verdura que se produce en todo el país posee varias propiedades nutricionales que resultan beneficiosas para la salud.


“Tengo 19 variedades a la venta, pero en esta cosecha hubo algunas que no vinieron por cuestiones de clima, suelo y enfermedades. Los más delicados son los zapallos de lujo, exóticos, esos que parecen de adorno y da lástima comerlos”, contó Alfredo Jakich, “Freddy”, quien desde hace 32 años comercializa su producción en el Mercado Central.



En la Argentina, el zapallo se produce en todo el país: “Tenemos los cuatro climas y se van encimando las cosechas”, explicó Jakich. El calendario de cosecha arranca en enero y febrero, hasta su pico en el otoño.

 

Las variedades

 

 

 “La variedad más consumida es el anco común, con el 85% del mercado”, comentó Jakich. Luego sigue el conocido como kabutia, con origen japonés, cuyo nombre original, tetsucabuto, quiere decir “casco de guerrero”.



Cuando pensamos en zapallo, viene a la mente también el que se talla en Halloween. Sin embargo, es sólo pinta: “No tiene gusto a nada, es solamente para la vista y la vela adentro. Estados Unidos lo usa de forraje”.



También es “pura cáscara” la variedad Big Moon, el típico zapallo gigante con el que los productores suelen competir en Estados Unidos. “No tiene gran pulpa, no tiene más que una cuarta de espesor, es 100% transgénico”, aclaró.



"Últimamente apareció una nueva vedette, este es el tercer año, se llama golden debut. Es un zapallo bien naranja, circular, más chico que el kabutia que pesa un kilo, un kilo y cuarto. Es exquisito", comentó el productor.

 

Los beneficios para la salud

 


Por su alto contenido en fibra, el zapallo es regulador de la función intestinal. Además, se digiere con facilidad y es pobre en sodio, grasas y calorías, convirtiéndolo un aliado de las dietas, tanto para bajar de peso como medicinales.



Para estas últimas, Jakich recomienda el zapallo plomo o criollo, una variedad prehistórica “grande, de cáscara color grisácea oscura, que no tiene azúcares y aporta vitamina A”.



En general, los zapallos también contienen una cantidad apreciable de otras vitaminas, entre las que destaca la vitamina C.


 

Un consejo para la cocina

 

 

A la hora de la cocina, Jakich compartió su modo preferido de consumir su ingrediente estrella. El primer paso es elegir un zapallo kabutia mediano, de kilo y medio a dos kilos. Luego pincharlo con un cuchillo, cuya hoja penetre en cuatro o cinco lugares hasta la cámara seminal, donde están las semillas. Ubicarlo en un plato y cocinar por 40 minutos en el microondas.



“A los 10 minutos ya vas a sentir un aroma a caramelo, dulzón, como si estuvieras cocinando algo para el mate”, detalló. Tras la cocción, hay que cortarlo al medio, dejarlo enfriar y sacarle las semillas, dejándolo limpio.



Y después, creatividad: “Se puede comer como quieras, en un guisado de arroz, fideos, con queso roquefort, gratinado, con atún, con huevo duro picado, sólo con aceite. Es un plato muy lindo que no es cansador”.

 


Fuente: Télam