Pese a que durante años las pecas, conocidas como efélides, han sido consideradas por muchos como un “defecto”, hoy son tendencia. 

 

Hay mujeres que quieren tener pecas porque sostienen que "evocan juventud y naturalidad". Y esquivando la fortuna de su genética, encontraron cómo tener "manchitas" sobre la nariz y los pómulos, al menos similares a las originales. 

 

 

Las pecas son acumulaciones anormales de pigmento que aparecen en las pieles tipo 1, es decir, en las personas que tienen tez blanca o cabello rojizo. Como moda, las que no nacieron con esa suerte punteada sobre las mejillas eligen tatuarsela.

 

Así nació la tendencia denominada "freckling" (pecas). La iniciativa la lanzó Gabrielle Rainbow, una tatuadora cosmética de Montreal, Canadá. Y con la difusión en las redes aumentaron las que lograron sumarle a su rostro ese "toque" que la naturaleza no les dio. 

 

 

"Las comencé a hacer luego de que mi mejor amiga se aburriera de dibujarse la pecas con un lápiz de maquillaje", sostuvo en distintos medios locales.

 

Con el hashtag #freckling las seguidoras de esta moda se propagan por las redes sociales y aumentan el interés en otras que aún tienen vírgenes su cachetes de tinta.