La moda se viste de protectora del medio ambiente de la mano del upcycling, una tendencia que involucra cada vez más a marcas y diseñadores. 

Empezó como una causa de creadores emergentes y etiquetas independientes. Pero, poco a poco, las compañías líderes de la industria de la moda comenzaron también a apostar a desarrollar hábitos de consumo más responsable y métodos de producción más sostenibles. 

Y la palabra clave es upcycling, un movimiento que llegó al diseño basado en “tres R” fundamentales: reducir (comprar menos, combatir el hiperconsumismo), reutilizar (extender la vida útil de una prenda, no desecharla y darle nueva vida y una segunda oportunidad) y reciclar (utilizar telas y materias primas de origen de descarte para fabricar la ropa). 

El término upcycling es precisamente una combinación de las palabras reciclar (recycling) y mejorar y potenciar (up).

Reducir, reutilizar, reciclar

Esta tendencia responde a un llamado a usar y volver a usar la ropa que compramos, y después, seguir usándola a través de su reformulación y actualización en una nueva versión de la misma prenda o en otra diferente a través de retoques y cambios. 

El upcycling imagina un mundo de la moda sin temporadas, se inspira en la iniciativa global Fashion Revolution y también interpela a los consumidores a conocer de dónde viene, cómo se hace y quiénes hacen la ropa que llevan puesta. 

Está relacionado con el movimiento llamado “slow fashion” -lo contrario al fast fashion- que incita a comprar cada vez menos ropa y apostar por la moda “atemporal”. Y también con el movimiento “zero waste” que apunta a minimizar los residuos. 

Pero el upcycling da un paso más allá de esta tendencia e invita a crear algo nuevo con algo viejo, e incluso hacer un producto mejor y más valioso. 

De ahí que una de las traducciones del término en inglés original para el upcycling es “suprareciclaje” o “reciclaje creativo”. 

Porque más que un proceso y una técnica, es una nueva modalidad y concepto que apunta a reformular las cosas -reinventarlas- para que sean más perdurables y así darles una segunda oportunidad a través de un trabajo generalmente manual.

(Fuente: MDZ)