La caída del pelo o alopecia puede producirse por múltiples factores. Estrés, mala circulación, deficiencias alimentarias o deshidratación, cuestiones hormonales o temas más complejos que tienen que ver con factores genéticos o endócrinos. También la pueden producir los productos que se utilizan regularmente en el pelo, la manera de peinarse, el famoso estrés post parto o luego de una cirugía. Además, el cabello tiene ciclos que se cumplen durante el año. Uno de caída, que muchas veces coincide con el otoño, otro de crecimiento y otro de reposo. En nuestra cabeza tenemos los tres ciclos en funcionamiento constantemente, pero a veces el de caída se ve con mayor intensidad y nos asustamos, esto sucede por ejemplo en otoño.

 

En los alimentos encontramos todos los nutrientes que el cuerpo necesita. Por eso, es súper importante poner el foco en lo que comés, porque esta elección puede hacer una gran diferencia en tu organismo. Respecto del pelo, una buena alimentación ayuda y mucho a mejorar los síntomas de los que hablamos.

 

La vitamina B6, B7 y B12, el hierro, el Zinc, el magnesio y la vitamina C, D y E, el Zinc, el calcio y las proteínas constituyen la base de la salud del cabello. Estos nutrientes pueden encontrarse en frutas secas, arroz integral, huevos, lentejas, levadura de cerveza y avena. En verduras de hojas verdes, zanahorias, remolacha y carnes. El ácido fólico ayuda a fijarlas en el organismo, completando el círculo. Cítricos de todo tipo, brócoli, apio, espárragos, higos, berenjenas y ananá cuentan con grandes cantidades de las vitaminas y minerales que necesitamos. Si sumamos estos alimentos a nuestra dieta, tenemos grandes posibilidades de mejorar el problema de la caída de pelo. En caso de no tener tiempo para estar tan pendientes de la alimentación, podemos tomar estas vitaminas y minerales como suplementos.

 

Aloe Vera

 

 

Entre las casi infinitas propiedades de esta planta, también está la de reconstituir la piel y mantener el PH equilibrado. Lógicamente esto aplica también para el cuero cabelludo y los folículos pilosos que son la raíz del pelo. El aloe se puede aplicar como máscara capilar o se lo puede ingerir. En este caso, en las dietéticas lo encontramos en pastillas o frasquitos listos para ser consumido, con el agregado de aportar todos los beneficios de esta planta al organismo completo.

 

Masajes con aceites esenciales

 

Los masajes son unas de las propuestas más habituales a la hora de tratar la pérdida de pelo ya que favorecen la irrigación sanguínea y activan la circulación. Masajear la cabeza es simple y lo podés hacer en tu casa mientras estás mirando tele o bajo la ducha. Son movimientos circulares que comienzan en la base de la cabeza y se van moviendo hacia arriba. Como solo tenemos dos manos, repetimos el procedimiento hasta abarcar toda la superficie. Además de efectivos, son muy placenteros.

 

Almendras dulces

 

Son usadas para cuidar el cabello desde el antiguo Egipto, triturándolas y mezclándolas con aceite conductor. En Egipto lo hacían con ricino y servía igual de bien. Se usa como máscara capilar, se masajea un poco y se deja aproximadamente dos horas.

 

Otros aceites

 

Sin tanta antología, pero igual de eficaces, el de romero, coco y oliva. El tratamiento es el mismo, mezclarlo con aceite conductor y aplicar como máscara. Es importante no usar los aceites esenciales directamente sobre la piel porque son fuertes y muchas veces pueden irritar, logrando el efecto contrario.

 

Tips para todos los días

 

* No hacerse la colita tirante. A muchas mujeres les favorece este peinado y no nos engañemos, es un comodín. Pero queda habilitado solo para una ocasión especial.

 

* Evitar recoger en pelo con bandas elásticas o pinzas que generen presión excesiva.

 

* No usar cepillos puntiagudos o duros.

 

* Evitá el secador de pelo, la tintura o decoloración.

 

* Huirle a los alisados con químicos dañinos.

 

Fuente: La Nación