El laurel es considerado un símbolo de prosperidad, protección y éxito desde la antigüedad. Según el feng shui, tener un frasco con hojas de laurel dentro de la casa no solo atrae buena energía, sino que también ayuda a que el dinero fluya y se multiplique.
La clave está en la ubicación. Septiembre es un mes ideal para la manifestación, por lo que los expertos en energías aconsejan colocar el frasco en lugares asociados al alimento y a la apertura, como por ejemplo puede ser la cocina, el comedor o cerca de la puerta de entrada.
También recomiendan orientarlo en la zoda sudeste de la casa, ya que según esta filosofía oriental, esta representa la prosperidad. A su vez, lo ideal es ponerlo en un lugar visible, limpio y ordenado para que la energía positiva circule sin obstáculos.