ver más
TIPS

El truco casero de un experto en limpieza para que las zapatillas blancas queden como nuevas

El influencer compartió un método casero para eliminar por completo la suciedad del calzado blanco.
Por Redacción Diario de Cuyo 26 de noviembre de 2025 - 09:24

Las zapatillas blancas son una de las piezas de indumentaria más difíciles de limpiar, ya que acumulan mucha suciedad y tienden a ser de materiales frágiles. Ante este motivo, Gastón Williams, experto en limpieza, reveló un truco infalible para que el calzado blanco quede como nuevo.

El truco casero para dejar el calzado blanco como nuevo

El método consiste en limpiar las zapatillas blancas con una mezcla casera hecha con agua, bicarbonato de sodio, agua oxigenada y jabón en barra blanco. Esta combinación desprende la suciedad y blanquea el material, al dejar el calzado impecable.

“Vas a necesitar agua, una cucharada de bicarbonato, y clave: una taza de agua oxigenada y jabón en barra blanco. Con cepillo suave vas a repasar toda la zapatilla y te vas a sorprender de lo fácil que arrasa la suciedad”, explicó Williams.

Cómo limpiar las zapatillas blancas

  1. Retirá cordones y plantillas para limpiar todo por separado y evitar que enturbien la mezcla.
  2. Prepará la mezcla: agua, una cucharada de bicarbonato, agua oxigenada y jabón en barra blanco.
  3. Comenzá por la suela para que la mugre acumulada no ensucie el resto de la zapatilla.
  4. Cepillá con movimientos suaves, al reforzar con el jabón en barra en las zonas más sucias.
  5. Para manchas difíciles, dejalas en remojo unos minutos dentro de la mezcla.
  6. Enjuagá con abundante agua fría para retirar cualquier residuo.
  7. Secá con una toalla para quitar el exceso de humedad.
  8. Cubrilas con servilletas de papel para evitar manchas amarillas y acelerar el secado.

De todas maneras, a la hora de lavar las zapatillas con esta mezcla, hay ciertas precauciones fundamentales a tener en cuenta para no arruinar el material del calzado.

Precauciones a la hora de limpiar el calzado

Temas
Seguí leyendo