El extractor del baño es uno de los elementos de la casa que más tiende a acumular polvo y suciedad que muchas veces es difícil de sacar y además puede afectar su funcionamiento. Sin embargo, existe un truco casero para limpiarlo en pocos minutos y con productos que seguro tenés en casa.
Se trata de usar vinagre blanco y detergente. Una combinación ideal para quitar la suciedad rápidamente y sin hacer esfuerzo de más.
Por qué el vinagre y el detergente son ideales para limpiar
- Desintegra la suciedad pegada: El vinagre corta la grasa y disuelve los restos de vapor y humedad que se adhieren a las rejillas.
- Arrastra el polvo acumulado: El detergente, al mezclarse con el vinagre, genera una solución que penetra entre las ranuras y arrastra la mugre sin necesidad de frotar fuerte.
- Elimina olores y previene el moho: El vinagre es un potente antihongos natural, ideal para ambientes húmedos como el baño.
Cómo limpiar el extractor del baño con vinagre y detergente
- Desenchufá o apagá el extractor. Es clave para evitar accidentes.
- Sacá la tapa o rejilla. La mayoría salen con un leve tirón o sacando un par de tornillos.
- Prepará la mezcla limpiadora. En un rociador, mezclá una parte de vinagre blanco, una parte de agua caliente y un chorro generoso de detergente.
- Rociá toda la rejilla. Asegurate de que la mezcla penetre bien en las ranuras y dejá actuar 10 minutos.
- Frotá suavemente o enjuagá directo. Según la suciedad, quizá ni siquiera necesites cepillar. Enjuagá con agua tibia.
- Limpiá el interior del extractor. Con el paño humedecido en la mezcla, pasá por los bordes y aspas (sin mojar el motor).
- Secá bien y volvé a colocar la tapa.
Cada cuánto conviene limpiar el extractor del baño
Este método es recomendable hacerlo cada 2 o 3 meses si la ducha se usa varias veces al día. Sino, cada un mes cuando el baño tiene mucha humedad y poca ventilación.

