A veces eran gaseosas, en otras ocasiones la convencía haciendo cargas virtuales a su celular o también a la tarjeta SUBE. Los obsequios no eran gratis. Aparentemente lo que hacía ese hombre de 46 años era extorsionar o “comprar” con esos regalos a su pobre cuñada de apenas 13 años, y todo, a cambio de que le practicara sexo oral.

La perversa situación a la que era sometida la chica supuestamente venía desde hace al menos dos meses y se descubrió la noche del martes cuando decidió contárselo a su madre. Esto derivó en que la mujer tomara de la mano a la menor y juntas se presentaran en los primeros minutos de ayer en una dependencia policial de Pocito para denunciar los abusos sexuales que cometía este changarín, que encima es miembro de la familia.

Fuentes judiciales indicaron que el caso después fue derivado al Anivi, donde se puso bajo resguardo a la menor, mientras que el juez de instrucción ordenó que se tome la denuncia a la madre, se programe la Cámara Gesell para escuchar a la adolescente y se hagan las pericias correspondientes. Por esto mismo, el presunto abusador aún no fue detenido, contó un investigador.

El sujeto vive en un popular asentamiento de Pocito, en el predio de las exvías del ferrocarril. De acuerdo a los relatos de la madre de la víctima, la adolescente concurría habitualmente a visitar a su hermana mayor y ahí veía a este sujeto, que es su cuñado. La menor contó que en esas circunstancias este sujeto se aprovechaba de ella para doblegar su voluntad y convencerla de que hiciera lo que él quisiera. Así, según contó, el changarín supuestamente le compraba alguna gaseosa. Otras veces le pagaba cargas de crédito para su celular o también para la SUBE. El precio que ella debía pagar para devolverle el favor, era terrible: la chica dijo que su cuñado la obligaba a practicarle sexo oral a cambio de todo lo que le daba. La víctima también señaló que venía sufriendo estos abusos desde diciembre pasado.

 

 

  Lo que falta

 

 

  • El relato de la menor

Falta que la menor declare a través de la Cámara Gesell. Esto es de fundamental importancia para saber el grado de veracidad de la denuncia. Su testimonio puede hundir a su cuñado.

 

  • Sigue en libertad

El sospechoso continúa en libertad. Lo que dicen es que, como el caso es muy delicado, el juez en turno quiere tener pruebas antes de ordenar detener al sujeto. Primero quiere escuchar a la menor.

 

  • Delito grave

El Código Penal, en su artículo 119, establece un duro castigo por este tipo de delito contra la integridad sexual. Así, prevé penas de 8 a 20 años al que abusare de un pariente.